Jonathan Andic está siendo investigado como presunto responsable de la muerte de su padre, el fundador de Mango, Isak Andic, fallecido en diciembre de 2024 durante una excursión en la zona de Collbató (Barcelona). El empresario perdió la vida tras precipitarse desde una altura de cerca de 100 metros en la montaña de Montserrat mientras se encontraba acompañado por su hijo. Tras su detención y su posterior puesta en libertad, la Fiscalía ha solicitado a la Audiencia de Barcelona que mantenga la fianza de un millón de euros.
Uno de los principales indicios de la Fiscalía es el deterioro de la relación entre padre e hijo en los meses previos a la muerte del empresario. Para sostener esta hipótesis, los investigadores han analizado el contenido de los teléfonos móviles, así como las conversaciones mantenidas con la psicoterapeuta que seguía a la familia. Parte de estas comunicaciones han sido incorporadas a los informes elaborados por los Mossos d’Esquadra.
Entre los mensajes analizados figura uno enviado por Jonathan a su padre en julio de 2024, cinco meses antes de su muerte. En él, hacía referencia a los avances de la terapia familiar en la que ambos participaban, pero también recordaba los conflictos que habían marcado su relación. “No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte”, llegó a escribir. En otra conversación incluida en la causa, añadía: “Comprendo que era imposible sanear nuestra relación; no me sorprende que la cuerda se rompiera”.
PUBLICIDAD
Los investigadores también han examinado el intercambio de llamadas y mensajes entre Jonathan, su padre y la terapeuta durante los meses previos a los hechos. Sin embargo, una parte de la información correspondiente al teléfono del primogénito no ha podido recuperarse después de que este denunciara la pérdida del dispositivo durante un viaje a Quito (Ecuador) en marzo de 2025, sin disponer de una copia de seguridad de los datos.
Para la Fiscalía, el contenido de estas comunicaciones refuerza la hipótesis de que la mala relación entre padre e hijo venía de lejos y estaba relacionada, al menos en parte, con cuestiones patrimoniales. Entre ellas figuran el destino de la herencia familiar, ya que Isak Andic tenía intención de destinar una parte de su fortuna a una fundación de carácter social.
La posibilidad de desheredar a su hijo
La investigación también ha puesto el foco en las conversaciones mantenidas entre Isak Andic y la psicoterapeuta que seguía a la familia. En uno de los mensajes incorporados a la causa, fechado en mayo de 2024, la profesional recordó al empresario que durante una de las sesiones había planteado la posibilidad de “desheredar” a su hijo mayor. Un mes después, el fundador de Mango describía su relación con Jonathan como “igual de regular o mal, normal”, reduciéndola a un trato estrictamente cordial.
PUBLICIDAD
Estas comunicaciones han llevado a la jueza instructora de Martorell (Barcelona) a solicitar nuevas diligencias para esclarecer si terceras personas pudieron tener algún papel en los hechos. En concreto, ha pedido a los Mossos d’Esquadra que analicen la posible influencia de la psicoterapeuta en el contexto de la investigación.
En paralelo, la Fiscalía ha solicitado a la Audiencia de Barcelona que mantenga la fianza de un millón de euros impuesta a Jonathan Andic. El Ministerio Público sostiene que los mensajes intervenidos, junto con los datos de geolocalización y los registros de llamadas del investigado, constituyen indicios suficientes para mantener las medidas cautelares acordadas por la jueza.
La defensa, por el contrario, insiste en que la relación entre padre e hijo era buena en los meses previos al fallecimiento y rechaza que existieran conflictos de relevancia. Además, en el recurso presentado contra la resolución judicial, los abogados del investigado han cuestionado uno por uno los indicios en los que se apoyó la instructora para acordar la fianza y la retirada del pasaporte.
PUBLICIDAD