Pablo Iglesias asegura que hizo presidente a Pedro Sánchez engañando a Ciudadanos y el PNV en la moción de censura: “Esto sale una vez en la vida”

El exlíder de Podemos sitúa a su formación como clave de aquel cambio político, llegando a decir que Sánchez “no hizo una triste llamada”

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Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en la firma de su coalición de Gobierno. (Reuters/Susana Vera)

Pablo Iglesias ha revelado este lunes que Podemos engañó al PNV y a Ciudadanos para lograr que la moción de censura contra Mariano Rajoy saliera adelante en 2018 y Pedro Sánchez llegara a la presidencia del Gobierno. Se cumplen ocho años de ese momento. Iglesias lo ha explicado en Las mañanas de RNE.

“Sánchez de repente se vio presidente del Gobierno sin haber hecho una triste llamada telefónica para pedir los apoyos”, ha afirmado el exvicepresidente, quien ha opinado que la falta de tiempo del socialista para negociar jugó a su favor. “Si hubiera tenido que negociar, no habría podido entregar lo que le hubieran pedido el PNV o Junts”, ha apuntado.

Primero, Ciudadanos

El primer paso de la estrategia, ha comenzado Iglesias, fue convencer a Albert Rivera, entonces presidente de Ciudadanos, de que unas elecciones anticipadas tras la moción beneficiarían a su partido. Para ello, le trasladó que las encuestas apuntaban a que Cs obtendría más escaños que el PP y a que Podemos superaría al PSOE en unos hipotéticos comicios.

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Con ese argumento sobre la mesa, Iglesias planteó a Rivera la posibilidad de presentar juntos una moción de censura de carácter instrumental, cuyo único objetivo declarado sería forzar la convocatoria electoral.

Albert Rivera, expresidente de Ciudadanos. (Reuters/Susana Vera)

“Le hicimos creer que efectivamente era posible que presentáramos juntos una moción de censura de carácter instrumental para convocar elecciones”, ha admitido el exlíder de Podemos. Rivera, sin embargo, acabó votando en contra de la moción. Pese a ello, la conversación cumplió su función: sembrar la idea de que la iniciativa contaría con un respaldo más amplio del que finalmente tuvo, lo que Iglesias utilizó como palanca para el siguiente movimiento.

Después, el PNV

Con ese escenario construido, Iglesias se puso en contacto con Andoni Ortuzar, entonces presidente del PNV, para advertirle de que la moción iba a prosperar con el respaldo del PSOE y Ciudadanos. Le trasladó que si los nacionalistas vascos seguían apoyando al PP tras la sentencia del caso Gürtel -que condenó al partido por corrupción sistemática- sufrirían un coste electoral severo en los comicios que, en teoría, se convocarían tras la aprobación de la moción. También le recordó que Podemos ya había superado al PNV en las generales de 2016, un dato que reforzaba la presión sobre los vascos.

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“Vosotros veréis”, le dijo, según su propio relato, en lo que ha descrito como una victoria “al mus” que “sale una vez en la vida”.

El papel de Puigdemont

Iglesias también ha mencionado que, en paralelo, habló con Marta Pascal, entonces dirigente del PDeCAT, para tratar de sumar el apoyo de Carles Puigdemont a la moción. El expresidente catalán no estaba dispuesto inicialmente a respaldarla dado el coste político que podría suponerle en un momento de máxima tensión entre el independentismo y el Estado. Las gestiones con Pascal formaron parte de la misma estrategia de construcción de apoyos que Iglesias ha descrito este lunes.

El presidente del Gobierno admite "problemas y tropiezos" en plena tormenta por corrupción en el seno del PSOE.

Sánchez estaba al margen

Uno de los aspectos más llamativos del relato de Iglesias es el papel secundario que atribuye al propio Sánchez en toda la operación. Según el exlíder de Podemos, el entonces secretario general del PSOE no participó en ninguna de las negociaciones que hicieron posible su llegada al poder. “Sánchez de repente se vio presidente del Gobierno sin haber hecho una triste llamada telefónica para pedir los apoyos”, ha repetido, haciendo a Podemos el verdadero artífice de aquel cambio de gobierno.

Pese a esto, Unidas Podemos quedó fuera del Ejecutivo durante el primer año y medio de aquella legislatura. La coalición entre socialistas y la formación morada no se materializó hasta después de las elecciones, en noviembre de 2019, cuando Iglesias sí entró en el Gobierno como vicepresidente segundo.