El Gobierno alemán estudia un aumento en las contribuciones al sistema de cuidado de personas mayores que en ese país realizan los adultos sin hijos, según información publicada esta semana por la prensa de ese país. La medida, impulsada por el Ministerio Federal de Salud, ya ha provocado reacciones divididas dentro de la coalición del Ejecutivo y críticas de la oposición.
Alemania, igual que España, tiene un sistema de Seguridad Social con numerosas ayudas y prestaciones para las personas mayores, que se financia con los impuestos de los trabajadores. Ahora, el nuevo plan prevé que los adultos sin hijos a partir de los 23 años paguen una contribución total del 4,3%, frente a los porcentajes menores que se aplican a quienes sí tienen descendencia. En palabras de Katrin Staffler (CSU, un partido que forma coalición con la CDU del canciller Friedrich Merz), comisaria federal para el cuidado, “los padres ya aportan una contribución importante al sostenimiento de nuestros sistemas de seguridad social”, por lo que pide aumentar esa contribución en los que no son padres.
La propuesta, que supondría un incremento de 0,7 puntos porcentuales respecto a la tasa básica, afectaría a todos los trabajadores adultos sin hijos, independientemente de su nivel de ingresos. El informe destaca que las cotizaciones para asegurados con hijos se mantendrían en los actuales niveles del 3,6% para un hijo, 3,35% para dos y 3,1% para tres hijos.
PUBLICIDAD
El Ministerio Federal de Salud estima un déficit de aproximadamente 22.000 millones de euros en los próximos dos años para el sistema de cuidados, lo que motiva la necesidad de una reforma estructural. Además, se prevé una reducción de las subvenciones para el cuidado en residencias, lo que supondría mayores costes para los residentes. El proyecto de ley está en preparación, aunque aún no se ha definido la fecha de su presentación ante el gabinete.
“Un sistema más injusto de lo que ya es”
En el seno de la coalición de Gobierno, la idea de diferenciar las contribuciones según el número de hijos ha sido recibida con apertura. El experto en políticas de salud del SPD, Christos Pantazis, subrayó en los medios alemanes la necesidad de enfrentar los desafíos financieros del sistema, “de ahí que debamos debatir abiertamente sobre una financiación sostenible y solidaria”.
Sin embargo, la medida ha suscitado fuertes críticas desde filas opositoras y de colectivos sociales. Simone Fischer, experta en políticas de cuidado del Partido Verde, advirtió: “Así no se construye confianza ni se crea una financiación estable para el sistema de seguros de cuidado a largo plazo”. “La propuesta vacía aún más el principio de solidaridad y haría el sistema de seguros de cuidado aún más injusto de lo que ya es”, añadió Evelyn Schötz, portavoz del Partido de la Izquierda. La presidenta de la asociación social VdK, Verena Bentele, compartió la preocupación: “Imponer la carga unilateralmente a las personas sin hijos también es injusto, ya que en muchos casos la ausencia de hijos no fue una elección libre”. En Alemania existen otras prestaciones, como el Kindergeld, que otorga 255 euros mensuales por hijo a todas las familias que cumplan los requisitos.
PUBLICIDAD