Siete trucos prácticos para reutilizar las cajas de zapatos: de compost ecológico para tu jardín a un joyero personalizado

Normalmente luchamos contra los plásticos y los cartones que se generan en casa, pero ¿los reutilizarías si te dan estos consejos?

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Una superficie con varios pares de zapatos con sus respectivas cajas (Canva)

Mantener el orden dentro del hogar siempre se hace cuesta arriba; sobre todo si no se cuenta con los objetos adecuados. A menudo nos encontramos lidiando con plásticos o cartones voluminosos y pesados que ocupan demasiado espacio y que, en muchas ocasiones, son una verdadera molestia a la hora de intentar aplastarlos para meterlos en el contenedor de reciclaje. Sin embargo, ninguna de estas piezas de embalaje genera tanto desorden acumulado como la sencilla caja de zapatos.

Estas cajas parecen multiplicarse por sí solas, apilándose en nuestros armarios y ocupando una cantidad de espacio desmesurada. A pesar de que sabemos que son extremadamente fáciles de reciclar, seguimos aferrándonos a ellas y guardándolas porque algo en nuestro interior nos dice que podrían ser muy útiles en el futuro. La buena noticia es que realmente lo son.

Según Ella Duggan, en su artículo publicado en la revista Good Housekeeping UK, la clave del éxito se encuentra en ponerse manos a la obra para transformar el desorden en soluciones prácticas de almacenamiento, requiriendo muy poco o ningún esfuerzo de bricolaje. A continuación, detallamos las siete mejores formas de reutilizar estas cajas y reorganizar tu hogar en cuestión de minutos.

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No tires la caja de tus zapatos, mejor haz esto

Pocas cosas generan tanta satisfacción visual como abrir un cajón y verlo perfectamente organizado. No es necesario gastar dinero en costosos divisores de plástico para lograr este objetivo. En su lugar, puedes coger tus cajas viejas y, simplemente, introducirlas enteras en un cajón para que actúen como un gran divisor interno. O bien, medirlas, recortarlas y ajustarlas para separar varias categorías de objetos de forma ordenada, colocándolas unas junto a otras.

Además, puedes recortar la propia tapa de la caja para crear tablillas divisorias adicionales que se ajusten dentro de las mismas. Y es que son especialmente útiles en el cajón de la ropa interior, permitiendo separar de forma impecable sujetadores, calcetines y ropa interior sin que se conviertan en una maraña desordenada.

Un armario lleno de cajas de zapatos para dividir los cajones y tener una organización perfecta (Canva)

Una de las formas de desorden más comunes y fáciles de crear es la provocada por los cargadores y cables enredados. Por eso, como segunda opción, puedes usarlas para guardar los cargadores de manera individual. Para ello, puedes cortar tubos de cartón de papel higiénico o de cocina a la altura de tu caja de zapatos. Empaquétalos firmemente dentro de la caja, colócalos en posición vertical y mete cada cable enrollado dentro de un tubo, etiquetándolos para saber exactamente de qué es cada cable.

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Si prefieres crear una estación de carga aerodinámica y libre de enredos, corta pequeños agujeros en el lado más largo de la caja, uno por cada dispositivo. Luego, haz un agujero más grande en un extremo para el cable de la regleta principal. Coloca la regleta en el interior, enchufa los cargadores, pasa los cables por los pequeños agujeros y cierra la tapa. Forrar la caja con papel decorativo la convertirá en un elemento elegante que prevendrá los enredos y ocultará los antiestéticos cables.

Otra opción es convertirlo en un joyero personalizado y decorativo que evitará que tu bisutería se dañe o se enrede. Puedes crear soportes para pulseras y brazaletes colocando varillas de un lado a otro de la caja, añadir compartimentos personalizados para anillos utilizando tiras de cartón. O también puedes usar la tapa como un expositor colgante para collares y pendientes. Para darle un aspecto lujoso y deliberado, fórrala por fuera con papel de regalo o pintura fresca, y cubre el interior con una tela suave que proteja y amortigüe tus tesoros.

Aunque seguro que no querrás tirar más cajas cuando adaptes la primera en la despensa de tu cocina. Con este método se aporta orden a los armarios de tu cocina y a la despensa sin gastar una fortuna en soluciones de almacenamiento deslumbrantes. Las cajas de zapatos que estén totalmente limpias son perfectas para agrupar bocadillos o separar paquetes de especias, ayudando a eliminar el desorden de los estantes. Además, pueden actuar como cajones extraíbles que se deslizan hacia dentro y hacia fuera para facilitar el acceso.

Una mujer usa una caja para crear un baúl de recuerdos (Canva)

Si buscas darle un uso más sentimental, puedes fabricar una caja de recuerdos. Este es un uso clásico, tradicional y ecológico que sigue superando la prueba del tiempo. Las cajas proporcionan un ambiente oscuro y protector que es ideal para salvaguardar objetos sentimentales y delicados. Por lo que convertirlo en un proyecto de manualidades, forrando la caja con tela o papel decorativo, será reconfortante.

Para garantizar la conservación a largo plazo y evitar daños, añade un pequeño paquete de gel de sílice en el interior que mantenga a raya la humedad. Usa papel de seda de archivo o sobres libres de ácido para guardar fotografías y documentos antiguos, evitando que se vuelvan amarillos, y guárdalos en un lugar fresco y seco, como un estante del armario o debajo de la cama.

O sino, puedes usarlo como un mero organizador de documentos. De esta manera, puedes eliminar el desorden visual de tu espacio de trabajo creando tu propio soporte para documentos. La forma más sencilla de hacerlo es abrir la caja, quitar la tapa y hacer cortes paralelos en los lados cortos de la caja. Utiliza estas hendiduras como divisores para encajar cartas o documentos de forma horizontal. Aunque también puedes usar recortes medidos de la tapa para crear divisores verticales a lo largo de la caja, permitiendo organizar revistas y papeles para un acceso visual mucho más rápido.

Como última opción, podrías emplear este material como compostaje ecológico para ayudar a que tu jardín prospere. Por si no lo sabías, el cartón es un material excelente para el compost, ya que aporta un material “marrón” rico en carbono que sirve para equilibrar los restos de comida ricos en nitrógeno que añadimos a nuestra pila de compost.

Para hacerlo de manera segura, asegúrate primero de que el cartón no sea brillante ni esté recubierto de cera. Retira cualquier resto de cinta adhesiva o grapas y rompe la caja en trozos pequeños y manejables para acelerar el proceso de descomposición. Finalmente, mezcla bien estos pedazos triturados directamente en tu pila de compost junto a materiales “verdes” como recortes de césped o restos de cocina.