El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha abierto este domingo en Andalucía el ciclo de precampaña situando el foco en Pedro Sánchez y en lo que considera una deriva política marcada por la improvisación, la debilidad parlamentaria y la erosión institucional. “La gente está harta de tener un presidente de Gobierno que es un trilero”, ha proclamado ante cargos municipales del partido.
Desde la clausura de la Intermunicipal del PP andaluz, el dirigente popular ha trazado un diagnóstico de la legislatura, apoyándose en una idea que ha vertebrado buena parte de su intervención: la ausencia de Presupuestos Generales del Estado. “Llevamos una legislatura entera sin presupuestos, algo que no ha pasado nunca”, ha afirmado, enmarcando esta anomalía en una crisis más amplia de gobernabilidad. A su juicio, el hecho de que el Ejecutivo ni siquiera haya presentado las cuentas públicas evidencia la falta de una mayoría sólida y la renuncia a cumplir con los estándares básicos de funcionamiento institucional.
Una legislatura “a golpe de improvisación”
Feijóo ha desarrollado su crítica con un hilo argumental y ha recordado que en etapas anteriores, incluso en contextos de debilidad parlamentaria, los gobiernos han logrado sacar adelante sus presupuestos o, en su defecto, han convocado elecciones. Frente a ello, ha contrapuesto la situación actual, que ha descrito como “inédita”.
“Cuando no hay cuentas, cuando no hay dirección, cuando no hay mayoría parlamentaria, se gobierna a golpe de improvisación”, ha sostenido. Esa forma de gobernar, ha añadido, no solo compromete la estabilidad institucional, sino que introduce incertidumbre en el conjunto del país. “Y eso no es bueno ni para Andalucía ni para España”, ha remachado.
El líder del PP ha ido más allá al cuestionar el uso de los recursos públicos por parte del Ejecutivo. Ha acusado al Gobierno de destinar fondos a “comprar apoyos” que le permitan sostenerse en el poder, al tiempo que ha denunciado una política fiscal orientada, a su juicio, a compensar su debilidad parlamentaria. “Suben impuestos para tapar las carencias de sus minorías”, ha afirmado, en una crítica que ha enlazado con su idea de fondo: un Gobierno más preocupado por resistir que por gobernar.
En ese mismo registro, Feijóo ha dibujado un panorama de desgaste institucional, aludiendo a la corrupción, la falta de responsabilidades políticas y una supuesta desconexión con las preocupaciones ciudadanas. “Son insaciables con el dinero de los demás pero insensibles con sus necesidades”, ha dicho.
El contraste con el modelo del PP
Frente a ese escenario, el presidente del Partido Popular ha reivindicado el modelo de su formación como una alternativa basada en la previsibilidad y la gestión. “La política de la sensatez” y “de las cosas posibles” han sido las expresiones que ha utilizado para definir la acción de su partido, en contraste con lo que considera una política errática del Ejecutivo central.
Feijóo ha situado a Andalucía como ejemplo de ese modelo, subrayando la evolución política de la comunidad en los últimos años. “El cambio le ha sentado bien a Andalucía y le sentará bien a España”, ha afirmado, en una apelación directa a trasladar esa experiencia al conjunto del país. Según ha defendido, el Partido Popular ofrece “estabilidad, bajar impuestos, gestión, igualdad y regeneración”, cinco ejes que ha presentado como señas de identidad de su proyecto político.
El líder popular también ha puesto el acento en el crecimiento territorial del partido, destacando el aumento de su presencia institucional en ayuntamientos y diputaciones. “El PP es el partido de Andalucía”, ha asegurado, interpretando ese avance como una consecuencia de una gestión que, a su juicio, ha generado confianza entre los ciudadanos.
Sin triunfalismos ante el 17 de mayo
Pese al tono reivindicativo, Feijóo ha evitado trasladar cualquier sensación de victoria anticipada de cara a las elecciones autonómicas del 17 de mayo. Su mensaje, en este punto, se ha orientado a la movilización y a la prudencia estratégica. “No estamos para celebrar nada. No estamos para dar por ganado ningún partido”, ha advertido.
El dirigente popular ha insistido en una idea recurrente en su discurso: el carácter prestado del voto. “Los votos no se regalan, se prestan”, ha señalado, subrayando la necesidad de revalidar la confianza ciudadana a través de la gestión y la rendición de cuentas. En ese sentido, ha planteado el respaldo electoral como un contrato temporal que obliga a los gobernantes a responder con resultados.
En un contexto que ha descrito como “complejo” tanto a nivel internacional como nacional, Feijóo ha defendido el papel de las comunidades autónomas como espacios de estabilidad frente a la incertidumbre del Gobierno central. Su intervención, en definitiva, ha dibujado una doble línea argumental: la impugnación de la gestión de Sánchez y la reivindicación del Partido Popular como alternativa capaz de ofrecer certezas en un escenario político marcado, según su diagnóstico, por la volatilidad.