La guerra en Oriente Medio declarada por Estados Unidos e Israel a Irán ya tiene consecuencias en el bolsillo de los españoles: unos precios al alza que las medidas anticrisis aprobadas por el Gobierno no han logrado frenar. Así, el Índice de Precios de Consumo (IPC) subió en marzo -el primer mes completo desde que estalló el conflicto- hasta el 3,4%, una décima más respecto al dato adelantado y 1,1 puntos más en comparación con la tasa registrada en febrero.
También la tasa anual de la inflación subyacente -que no tiene en cuenta los alimentos no elaborados ni productos energéticos- superó las previsiones al situarse en el 2,9%, dos décimas más que en febrero. Este repunte “supone un giro importante en la inflación española, que venía moderándose en los dos meses anteriores”, reconoce Yago Serrano, analista de mercados de XTB.
Un hecho a destacar es que los precios en marzo subieron en España más que en la media de la eurozona, con la inflación interanual en el 2,5%, seis décimas más que en febrero, según la estimación preliminar publicada por Eurostar.
Los carburantes tiran de los precios al alza
El INE explica la escalada de la inflación en marzo por la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, del gasóleo para calefacción y del vestido y el calzado por la nueva temporada primavera-verano.
En concreto, el grupo de transporte disparó su tasa anual en marzo más de cinco puntos, hasta el 5,3%, por el encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, frente a la bajada en marzo del año anterior, mientras que el grupo de vivienda situó su variación anual en el 3,7%, casi dos puntos por encima de la del mes pasado, debido al comportamiento de los precios de la electricidad, que disminuyeron menos que en marzo de 2025, y de los combustibles líquidos, que subieron y el año anterior bajaron.
A juicio de Yago Serrano, estas cifras “permiten identificar con claridad el impacto del encarecimiento de la energía. El IPC general repuntó al incluir componentes como gasolina, gas o electricidad, mientras que la subyacente se mantiene más estable, al no incorporar estos elementos. Esta divergencia confirma que el reciente aumento de la inflación responde al efecto del precio de la energía”.
Poco impacto de las medidas
El incremento del IPC refleja, según los expertos, que las medidas aprobadas por el Gobierno el 20 de marzo para paliar el impacto de la guerra en el coste de la energía y en el bolsillo de los españoles no han tenido el efecto esperado.
En este sentido, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa argumenta que estas medidas “tendrán un efecto de moderación en la inflación durante los próximos meses”. Según el ministro del ramo, Carlos Cuerpo, las medidas frenarán la inflación en los próximos meses entre ocho décimas y un punto.
Por su parte, los expertos de Funcas reconocen que sin las medidas de alivio fiscal, la inflación de marzo habría subido más hasta, “el 3,7%”.
Los precios suben más en España que en la eurozona
El ascenso de los precios en España fue superior al que se produjo en la eurozona, que se situó en marzo en el 2,5%, lo que supone una aceleración de seis décimas respecto al dato del 1,9% de febrero y representa el mayor aumento del coste de la vida en la región desde enero de 2025, según la estimación preliminar de Eurostat.
Al igual que ocurre en España, la escalada de la inflación en la zona euro refleja el impacto inmediato de la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz en los combustibles, con una subida del 4,9% interanual del coste de la energía, en contraste con el retroceso del 3,1% registrado en febrero; mientras que los alimentos frescos se encarecieron un 4,1%, medio punto porcentual menos que el mes anterior. Si se excluye del cálculo el impacto de la energía, la inflación de la zona euro en marzo fue del 2,3%, una décima inferior al dato de febrero.
“El fuerte aumento de la inflación en la eurozona en marzo era previsible, pero aun así resultó algo más moderado de lo anticipado”, apunta Haneef Niyas, experto de Oxford Economics. Destaca la posibilidad de que algunas intervenciones gubernamentales para limitar el aumento de los precios del combustible hayan tenido algún efecto, aunque sólo marginal.
Continuará la escalada
Las previsiones apuntan que los precios en España seguirán subiendo y la velocidad con que lo hagan dependerá de cuánto dure el conflicto en Oriente Medio y del calendario de retirada de las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno.
El informe de perspectivas económicas globales (WEO), publicado por el Fondo Monetario Internacional, prevé que el conflicto con Irán será “relativamente corto”, por lo que estima que la inflación de la eurozona cerrará este año en el 2,6% de media y en el 3% en España. Mientras que para 2027, el FMI pronostica que la inflación se moderará al 2,3% en España y en la eurozona bajará al 2,2%.
Por su parte, los expertos de Funcas calculan tasas algo más altas de inflación para España. Según su escenario central de previsiones, que parte del supuesto de que las medidas del Gobierno se mantengan hasta octubre: “Bajo estas condiciones, la inflación general en los próximos meses ascenderá hasta cerca del 4%, situándose de media anual en el 3,5%, mientras que la tasa media anual de la subyacente será del 2,8%”.
Inciden en que si las medidas fiscales se retiran conforme al calendario previsto en el momento actual, en junio, la tasa media anual de inflación general sería del 3,8%.
En tanto que en un escenario alternativo en el que el precio del crudo se mantiene en torno a 102 dólares durante todo el periodo de previsión, los analistas de Funcas sitúan la tasa general la mayor parte del año por encima del 4%, con una media anual del 3,9%. Finalmente, en un escenario más favorable en el que el precio de esta materia prima desciende progresivamente hasta terminar el año en torno a 73 dólares, la tasa media anual se situaría en el 3,1%.
Haneef Niyas considera que “si bien no creemos que se repita la crisis energética de 2022, el conflicto actual tendrá un impacto significativo en la inflación de la eurozona”. Anticipa que la tasa en la región ronde el 3% este año, con un pico ligeramente superior al 3% en el segundo trimestre.
Por su parte, Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad, incide en que la inflación, no solo en España sino a nivel mundial, dependerá de hasta cuando se prolongue la guerra: “Un conflicto de mayor duración, aunque estemos hablando de dos o tres meses, incrementaría de forma notable las presiones inflacionistas a nivel global”.