El príncipe Harry reflexiona sobre el papel de su padre en su infancia: “Sabía que tenía cosas del pasado con las que necesitaba lidiar”

El hijo de Carlos III se ha sincerado sobre el proceso de sanación y reflexión que realizó antes de convertirse en padre

En esta foto de archivo tomada el 6 de septiembre de 1997, el príncipe Carlos, exmarido de Diana, y sus dos hijos, Harry y Guillermo, esperan frente a la Abadía de Westminster en Londres tras el funeral de la princesa de Gales. (Foto de JOEL ROBINE / POOL / AFP)

El príncipe Harry vuelve a ser protagonista de las noticias en el Reino Unido tras unas polémicas declaraciones sobre su familia y, sobre todo, el papel de Carlos III como padre. Durante su reciente visita a Australia, el hijo de Diana de Gales ha compartido abiertamente su visión sobre la paternidad, reconociendo que tomó la decisión consciente de trabajar en su pasado antes de convertirse en padre.

Sus declaraciones han tenido lugar en un acto organizado por Movember en Melbourne, donde ha participado en una charla sobre salud mental y crianza. Allí, el duque ha explicado que sentía la necesidad de enfrentarse a sus propias experiencias previas para poder ofrecer a sus hijos, Archie y Lilibet, una versión más equilibrada de sí mismo: “Sabía que tenía cosas del pasado con las que necesitaba lidiar, y por lo tanto prepararme para básicamente limpiarme del pasado”. Según ha detallado, ese proceso personal fue clave para prepararse emocionalmente antes de la llegada de los niños.

Lejos de plantear una crítica directa hacia su padre, Harry ha hablado de una evolución generacional: “Veo que la crianza evoluciona con el tiempo. Nuestros hijos son nuestra versión mejorada. No quiero decir que yo haya mejorado a mi padre ni que mis hijos me hayan mejorado a mí, pero los niños que criamos en el mundo actual necesitan mejorar”.

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Ha defendido que cada generación intenta mejorar la anterior en la forma de educar, adaptándose a un contexto social muy distinto: “Desde el punto de vista terapéutico, uno quiere ser la mejor versión de sí mismo para sus hijos”. En su opinión, los hijos crecen hoy en un entorno completamente nuevo, marcado por factores como la exposición digital o los cambios en la comunicación familiar, lo que obliga a replantear el papel de los padres.

En esta foto de archivo tomada el 19 de agosto de 1995, el príncipe Carlos, la princesa Diana y sus hijos Guillermo y Harry observan el desfile desde una tarima en el National Mall, como parte de las conmemoraciones del Día de la Victoria sobre Japón. (Foto de Johnny EGGITT / AFP)

Su papel en el embarazo de Meghan

Durante su intervención, el duque también ha abordado uno de los aspectos menos visibles de la paternidad: la sensación de desconexión que algunos hombres experimentan en las primeras etapas. Ha reconocido que él mismo vivió esa distancia emocional durante el embarazo de su esposa, Meghan Markle, al sentir que su papel era secundario frente al proceso físico que ella atravesaba. Una experiencia que, ha asegurado, es más común de lo que se suele admitir.

Sin embargo, esa percepción cambió radicalmente tras el nacimiento de su primer hijo. Harry ha relatado que, al regresar a casa después de jornadas de trabajo estresantes, el simple hecho de sostener a Archie en brazos le provocaba una reacción emocional inmediata. Para él, ese momento marcó un antes y un después en su manera de entender el vínculo paterno: “La paternidad es el rol más importante y transformador que un hombre puede asumir”.

La terapia ha jugado un papel central en ese proceso de transformación. El príncipe ha subrayado que buscar ayuda profesional le permitió identificar patrones del pasado y gestionarlos de forma consciente. A su juicio, este tipo de herramientas no solo benefician al individuo, sino que también tienen un impacto directo en la forma de criar a los hijos.

Quién es quién en la casa real británica: del rey Carlos, el más tardío de la historia, al polémico príncipe Andrés.

Su visita a Australia

Su paso por Australia no se ha limitado a este encuentro. En Melbourne, el duque visitó el estadio del equipo Western Bulldogs, donde compartió tiempo con jugadores y aficionados. Allí participó en actividades informales, desde un pequeño partido hasta encuentros con familias, en un ambiente distendido que contrastó con el tono más reflexivo de su intervención pública.

La agenda continuó en Canberra, donde Harry asistió a una ceremonia en el Monumento Conmemorativo de Guerra Australiano. En este acto, participó en un ritual tradicional junto a veteranos indígenas, un gesto cargado de simbolismo que pone de relieve su interés por las cuestiones históricas y sociales del país. Durante la visita, también rindió homenaje a los caídos depositando una corona de flores.

El príncipe Carlos de Gran Bretaña acompaña a sus hijos Harry y Guillermo en las pistas de esquí de la estación alpina de Klosters, en Suiza, durante el primer día completo de sus vacaciones de esquí. (Arno Balzarini/Keystone vía AP, Archivo)

Mientras tanto, Meghan Markle ha mantenido un perfil más discreto durante parte del viaje, centrada en compromisos profesionales y proyectos propios. La pareja, que reside en California desde su salida de la familia real en 2020, ha combinado en esta gira actos solidarios con iniciativas privadas, una fórmula que ha generado tanto apoyo como críticas en distintos sectores de la opinión pública australiana.

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