Como una afrodita surgida del agua, Henar Álvarez aparecía en La 1, por primera vez, en Al cielo con ella. El formato que empezó en RTVE Play y saltó a La 2 cuando Marc Giró ocupó el puesto que ahora pertenece a la presentadora, llega con tres invitados estrella: Rossy de Palma, Shakira y Sergio Dalma. “Vamos a incendiar La 1″, empezaba arengando la presentadora, llena de energía y actitud. Con un monólogo incial basado en el empoderamiento femenino, Álvarez ha dado pie tres entrevistas que marcan el incio de su late night en la primera cadena de Televisión Española.
La actriz Rossy de Palma (Palma, 61 años) ha sido bautizada como la “madrina” al inaugurar la sección de invitadas del programa. La entrevista ha tenido como objetivo úlitmo la promoción de Amarga Navidad (Pedro Almodóvar) y Día de Caza (Pedro Aguilera), dos películas en las que la artista forma parte del elenco y cuyo estreno es este 2026. No obstante, el diálogo entre ambas ha dado para indagar un poco más en su carrera profesional.
El proceso creativo de Rossy de Palma: “Soy una picaflor de muchas cosas”
Una de las actrices predilectas de Pedro Almodóvar es Rossy de Palma. Por ello, conocer el proceso creativo de la actriz y su interactuación con los directos de los proyectos en los que participa ha sido una de las primeras cuestiones a abordar en la entrevista. “Tengo que cocrear con ese director en el proceso creativo”, ha afirmado la artista. De esta manera, dejaba claro que su implicación en el cine trasciende el método, el cual afirma no poseer: “No soy una estudiosa”.
Para Rossy de Palma, la diversidad en la interpretación en fundamental. Dice sentirse más cómoda en la improvisación: “Soy una picaflor de muchas cosas”. Cantante, modelo, actriz. La entrevista afirma no encasillarse en ninguno de los ámbitos en los que crea. Del mismo modo, tampoco le molesta cuando la relegan al papel de musa, dado que dice inspirarse “de los que me inspiran”.
Pero, ¿y la diversidad? ¿Por rebeldía o por aburrimiento? “He hecho lo que creía que tenía que hacer”, responde la actriz. “Yo no me defino porque me limito”, prosigue. Con esta autenticidad que la caracteriza, santo y seña propio desde la infancia, admite que su intención nunca es provocar, sino “ejercer una libertad creativa”. Eso sí, “algunos se sienten provocados”, reocnoce.
Las fronteras que disfruta la actriz: “Las gastronómicas”
Durante la conversación, la artista ha dejado clara su postura respecto a los movimientos nacionalistas y las divisiones identitarias. “Solo creo en las fronteras gastronómicas que son las que me gustan, que son todas para celebrar”, ha ironizado la actriz. Rossy de Palma ha añadido que no comprende los enfrentamientos derivados de los límites territoriales, planteando la cuestión de por qué se discute sobre dónde termina una cosa y empieza otra si la Humanidad comparte un único planeta.
En el plano personal, Rossy de Palma ha destacado durante su intervención que, pese a haber trabajado y residido en diversas ciudades y países, prefiere quedarse con lo mejor de cada sitio y cuestionar cualquier enfoque restrictivo sobre la identidad que conduzca a la exclusión. También ha señalado que, incluso en comunidades de personas jóvenes, continúan presentes tendencias que ella califica de racistas y retrógradas. “Seguimos con estos racismos, estas cosas tan antiguas otra vez. Gente joven que dices qué ignorancia tan supina y qué tristeza”, reconocía.