Después de tomarse unos días de descanso por Semana Santa, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tendrá que lidiar con el peso de ser la mano derecha de Pedro Sánchez en el Gobierno. No puede bajar la guardia, porque estará sometido constantemente al fuego cruzado de la oposición.
Y esa será su primera prueba de fuego. Porque hasta ahora, sus apariciones en la sesión de control al Ejecutivo de los miércoles han sido prácticamente anecdóticas. Desde que asumió la cartera de Economía en diciembre de 2023, ha sido preguntado apenas una docena de veces (cuando en cada Pleno se suele llegar a la quincena de preguntas). El dato es todavía más reducido si se habla de las que le ha formulado el PP: apenas tres veces.
Su predecesora, María Jesús Montero, cerró una trayectoria de ocho años en el Ejecutivo con 193 sesiones de control a sus espaldas. Precisamente en la última de ellas tuvo que enfrentarse a una batería de preguntas de los de Alberto Núñez Feijóo. La encargada de formular las preguntas al escaño de la vicepresidencia fue la portavoz del PP, Ester Muñoz, quien atacó a Montero por la presión fiscal y los indicios de corrupción y acoso sexual en el PSOE. Sánchez apostó por Cuerpo porque, a diferencia de la combativa María Jesús Montero, se trata de un perfil sosegado, técnico y poco belicoso.
Sabemos que Cuerpo habla hasta cuatro idiomas: con fluidez el español, inglés y francés, y chapurrea el japonés. Veremos qué tal se defiende en el idioma de la trifulca política que domina Muñoz.
El primer examen del Congreso lo pone Trump
No habrá que esperar mucho para ver el debut de Cuerpo en el Congreso como vicepresidente. Será esta misma semana, el miércoles, cuando deberá informar sobre la aplicación del plan de respuesta a los aranceles de Trump y de relanzamiento comercial que el Gobierno aprobó el año pasado vía decreto ley.
El paquete contempló la inyección de 14.100 millones de euros (7.400 millones de nueva financiación y otros 6.700 millones de instrumentos existentes) para paliar las consecuencias económicas en los sectores más afectados y un mecanismo para retener a los trabajadores. El decreto exige al titular de Economía informar cada trimestre a las Cortes sobre los progresos realizados en la ejecución del plan, así como actualizar los datos respecto al despliegue de las líneas de avales y créditos.
Trump ha aprobado un nuevo arancel del 100% a medicamentos importados para incentivar la producción nacional. Por el momento, la UE confía en que estas nuevas tarifas no serán aplicadas a los europeos tras firmar ya un acuerdo perjudicial que limita el impacto al 15%.
Sin embargo, Cuerpo tendrá que soportar el pulso diplomático que mantiene con Washington por la postura de Sánchez en Oriente Medio. Hasta ahora, Cuerpo ha llevado una postura muy diplomática —con el permiso de Albares— cuando se ha referido a las relaciones con EEUU, las cuales, insiste, continúan “con total normalidad”, tanto a nivel técnico como político. Es más, el ministro señaló hace una semana que el Ejecutivo pretende reforzar la relación económica con Estados Unidos con la apertura de “dos oficinas nuevas en Boston y en Houston” para ayudar a que las empresas se implanten en el mercado estadounidense.
La pelea con Sumar
Por su parte, los socios minoritarios de Sumar tendrán que tragar con el ascenso de Cuerpo, con quien ya han tenido sus momentos de tensión. Uno de los últimos enfrentamientos fue precisamente por el decreto anticrisis tras la guerra en Irán.
El bloqueo del estrecho de Ormuz ya ha disparado los precios de los carburantes, pero Cuerpo asegura que el daño económico todavía no se asemeja a los niveles que alcanzó tras el estallido de la guerra en Ucrania en 2022. La posición de Economía ya le llevó a enfrentarse a Sumar, que reclamó más medidas de contingencia. Otro de los choques entre Sumar y Cuerpo ha sido la propuesta para introducir el registro horario. El partido de Yolanda Díaz acusa a Cuerpo por oponerse “una y otra vez” a medidas de Trabajo como esta.
Tres leyes estancadas... y una la presentó Calviño
Fuera del ruido político, Cuerpo tiene tres tareas legislativas pendientes que atañen a su cartera. La primera es el proyecto por el que se modifican los criterios de tamaño de las empresas a efectos de información financiera. La medida, que surge de una transposición de una ley ya aprobada en la UE, pretende reducir las cargas administrativas de las empresas.
También está el texto por el que se regulan los administradores y compradores de créditos, una ley que pretenderá regular los préstamos dudosos. Y por último, está la norma para la creación de la Autoridad Administrativa Independiente de Defensa del Cliente Financiero.
El Ejecutivo lleva arrastrando este texto desde la legislatura pasada, cuando Nadia Calviño ocupaba la cartera de Cuerpo. El proyecto, según explicó la actual presidenta del Banco Europeo de Inversiones durante su etapa de ministra, busca mejorar la forma en que se resuelven los reclamos entre clientes y entidades de bancos, valores y seguros sin ir a juicio, además de promover la educación y la inclusión financiera.