Con la llegada de la primavera y el cambio de hora, el buen tiempo ha llegado para quedarse, lo que es una noticia muy positiva para muchos. Al tener más horas de sol y una temperatura tan agradable, la gente, por norma general, se anima a hacer más planes.
Sin embargo, hay un grupo de personas que durante los primeros meses lo pasa muy mal: la gente alérgica al polen. Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), un total de 8 millones de personas en España sufren alergia al polen, tendencia que ha aumentado en los últimos años.
Si en los últimos días has notado un aumento de las molestias, probablemente estés buscando cómo reducirlas. Bajo este contexto, Valentín Naranjo, experto en calidad del aire, ha publicado un vídeo en su cuenta de TikTok (@valentin_naranjo) en el que explica qué hacer en estos casos.
Hábitos para reducir la alergia al polen
Valentín insiste en que pequeños gestos en el día a día pueden marcar una gran diferencia. Uno de los errores más comunes, explica, es llegar a casa y no cambiarse de ropa. El polen se adhiere fácilmente a los tejidos durante el tiempo que pasamos en el exterior, por lo que mantener la misma ropa dentro de casa favorece que estas partículas se dispersen por el hogar.
En este sentido, aconseja quitarse la ropa nada más llegar y evitar sentarse en sofás o camas con ella puesta, ya que esto contribuye a que el polen se acumule en superficies donde pasamos muchas horas.
Otro hábito clave es ducharse antes de ir a dormir. Durante el día, el polen también se deposita en el cabello y la piel, por lo que, si no se elimina, puede acabar en la almohada y prolongar la exposición durante la noche. Esto, además de empeorar los síntomas, puede afectar a la calidad del descanso.
Asimismo, el experto desaconseja tender la ropa en el exterior durante los días con alta concentración de polen. Aunque pueda parecer la opción más natural, lo cierto es que los tejidos actúan como imanes para estas partículas. Al volver a utilizarlas, el contacto directo con el polen puede intensificar las reacciones alérgicas.
Otros aspectos a tener en cuenta
Además de estas pautas básicas, existen otras medidas que pueden ayudar a mantener el polen a raya dentro de casa. Por ejemplo, ventilar la vivienda a primera hora de la mañana o al anochecer, cuando la concentración de partículas suele ser menor, puede contribuir a mejorar la calidad del aire interior sin empeorar los síntomas.
El uso de gafas de sol en exteriores o mantener las ventanas del coche cerradas durante los desplazamientos son pequeños gestos que también pueden reducir la exposición. Asimismo, consultar los niveles de polen en tu zona antes de salir de casa permite planificar mejor las actividades al aire libre y evitar los días más complicados.
En el caso de que tu alergia empeore, no dudes en ponerte en contacto con tu médico de cabecera o, si la situación lo requiere, a urgencias, especialmente si experimentas dificultad para respirar.