Las comunidades autónomas movilizan más de 2.400 millones de euros para frenar el impacto del conflicto en Irán

Las ayudas regionales, que incluyen préstamos, rebajas fiscales y apoyos directos, buscan proteger a empresas y familias mientras el Gobierno central prepara un plan de 5.000 millones

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Tractor en campo. (Europa Press)
Tractor en campo. (Europa Press)

Varias comunidades autónomas han sacado adelante ayudas económicas para contener el impacto del conflicto en Irán provocado por el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel en la zona. Las iniciativas regionales, que suman 2.133 millones de euros, buscan amortiguar el golpe sobre sectores clave como la industria, el campo y la pesca, y aliviar la presión sobre familias y empresas.

El Gobierno central, liderado por Pedro Sánchez, ya había avanzado una respuesta contundente días atrás, cuando anunció ayudas que ascenderían a 5.000 millones de euros. Esta cifra marca la pauta para la acción autonómica, aunque la gestión de los fondos y la puesta en marcha de los mecanismos de apoyo presentan diferencias entre los territorios.

Las respuestas de las comunidades incluyen desde préstamos blandos hasta rebajas fiscales, pasando por ayudas directas y descuentos en combustible.

Movilizan recursos y priorizan la industria

El País Vasco lidera la movilización autonómica con más de 1.000 millones de euros comprometidos. El paquete, aprobado el 17 de marzo, se dirige principalmente a la industria, pequeñas y medianas empresas, y al mantenimiento del empleo. Una de las medidas más destacadas es la línea de préstamos inicial de 100 millones de euros para garantizar liquidez y facilitar el acceso a circulante.

Las diputaciones forales han sumado su propio arsenal de apoyo mediante políticas fiscales. Entre las propuestas figuran aplazamientos excepcionales en el pago de impuestos, exoneración de fraccionamientos, amortización acelerada de inversiones y adelanto en las devoluciones del IVA. Estas medidas, según las autoridades vascas, buscan “garantizar la viabilidad de las empresas en un contexto de alta incertidumbre”.

Por su parte, la Generalitat de Cataluña ha puesto en marcha un primer paquete de 400 millones de euros. El plan tiene el objetivo de proteger tanto a familias como a trabajadores y empresas, con ayudas directas concebidas para amortiguar la subida de costes y las dificultades de acceso a determinados mercados.

El ministro de Economía pone en valor que España parte de una situación "estructuralmente más fuerte" para hacer frente a este tipo de 'shocks'.

La Comunidad Valenciana ha desplegado una estrategia similar, con un total de 400 millones de euros en ayudas. De esa cantidad, más de 300 millones se destinarán a la industria, mientras que el resto se canalizará a través de créditos y apoyo a autónomos y empresas, además de otras medidas orientadas a mantener el pulso económico.

El campo, la pesca y el transporte, los más protegidos

El plan de Galicia, dotado con 150 millones de euros, incorpora ayudas a empresas con actividad en zonas afectadas por el conflicto, compensaciones para transportistas y apoyos específicos para el sector primario, tanto agrícola como marítimo. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, subrayó que “la prioridad es que la economía gallega no pierda competitividad por la situación internacional”.

En Baleares, el Consell ha prometido 84 millones de euros para paliar los efectos de la guerra, mientras que el gobierno de Murcia ha puesto en marcha medidas por valor de 10 millones de euros.

Además, en Navarra, el ejecutivo foral apuesta por un “plan de choque fiscal” que moviliza 37 millones de euros en reducciones tributarias y otras fórmulas de alivio para empresas y familias.

Asimismo, la Junta de Castilla y León dio luz verde este miércoles a un plan de apoyo dotado con 287 millones de euros para mitigar el impacto económico derivado del conflicto en Oriente Medio. De ese total, 117,4 millones proceden de las rebajas fiscales previamente anunciadas por el Gobierno central. Las ayudas van dirigidas principalmente a los sectores más vulnerables al encarecimiento del petróleo.

Diferencias políticas y territoriales

Algunas comunidades han optado por esperar a la concreción de las medidas estatales antes de implementar sus propios planes. En Andalucía, la Junta ha centrado su discurso en la coordinación con el Gobierno central, mientras que la oposición socialista exige la puesta en marcha de un plan específico a nivel autonómico.

En Extremadura la situación es similar. El ejecutivo extremeño, a través de su portavoz Elena Manzano, enfatizó la responsabilidad principal del Estado en la adopción de medidas. Manzano calificó de “insuficientes” las iniciativas actuales y reclamó una mayor implicación del Gobierno central.

En Aragón, la falta de un gobierno estable ha retrasado la aprobación de medidas, aunque el ejecutivo saliente ha anunciado algunas de carácter fiscal. Mientras tanto, otras comunidades en situación política estable, como La Rioja, Cantabria y Castilla-La Mancha, todavía no han presentado planes concretos.

El caso de Canarias requiere un enfoque diferenciado. Parte de las medidas estatales aprobadas por el Consejo de Ministros no son aplicables en las islas, por lo que el Gobierno de España ha anunciado que financiará las ayudas mediante mecanismos de compensación específicos para el archipiélago.

*Noticia elaborada con información de EFE.