La final de DecoMasters no solo ha puesto a prueba la creatividad de sus concursantes, sino que también ha vuelto a dejar al descubierto el lado más íntimo de algunos de ellos. Entre brochas, muebles y decisiones contrarreloj, Isa Pantoja protagonizó uno de los momentos más emotivos de la noche al abrir su corazón al hablar de su suegra, la madre de Asraf Beno.
La pareja llegó a la gran final con los nervios a flor de piel tras semanas de esfuerzo, convivencia y retos compartidos. Sin embargo, más allá de la competición, lo que realmente marcó su paso por el programa fue la evolución personal que ambos experimentaron, especialmente Isa, que atravesaba un momento complicado al inicio del concurso al haber pasado por una depresión post-parto semanas antes.
Durante una de las dinámicas del programa, la hija de Isabel Pantoja no pudo contener las lágrimas al recordar el papel fundamental que ha desempeñado su suegra en su vida familiar. Mientras ellos participaban en el formato, ha sido ella quien se ha encargado de cuidar al hijo de la pareja, un gesto que Isa valora profundamente: "Qué pena que, cuando termine, se vaya tu madre de casa. Sin ella no podríamos estar aquí. La quiero mucho, te lo juro".
Visiblemente emocionada, confesaba que ese apoyo incondicional le generaba sentimientos encontrados. Por un lado, un enorme agradecimiento; por otro, cierta culpa al recordar decisiones pasadas. En concreto, rememoró el momento del nacimiento de su hijo, cuando prefirió que no hubiese nadie más en el hogar: “Es como que me siento mal porque cuando nació el bebé solo quería que estuvieras tu. Pensé que era madre de dos hijos y me gustaría poder estar allí“.
Entre lágrimas, admitió que en aquel entonces se sentía muy protectora y le costaba delegar, hasta el punto de no querer que nadie más se encargara del bebé: "Me siento mal porque soy muy yo, no me gustaba que nadie tocase al bebé“. Con el paso del tiempo y la perspectiva que le ha dado la experiencia, ha comprendido el valor de ese apoyo familiar que, según sus propias palabras, ha sido clave para que hoy puedan vivir oportunidades como esta.
Una Isa falta de cariño
Pero este no fue el único momento de sinceridad de Isa durante la final. La colaboradora también reflexionó sobre su infancia y sobre cómo ciertas carencias emocionales han influido en su forma de relacionarse con los demás. Reconoció que le cuesta expresar abiertamente sus sentimientos, algo que incluso ha afectado a su relación de pareja, aunque no en el vínculo con sus hijos. "Me cuesta decir ‘te quiero’ a las personas, e incluso en ocasiones con Asraf, pero no con mis hijos", admitió.
Según explicó, no creció en un entorno donde las muestras de cariño fueran frecuentes, lo que ha condicionado su manera de comunicar afecto en la edad adulta: "No he tenido momentos de decir ‘te quiero’". No obstante, su paso por el programa ha supuesto un punto de inflexión en ese aspecto. Isa aseguró que esta experiencia le ha ayudado a reconectar consigo misma y a iniciar un proceso de cambio personal que no quiere perder: “Soy muy feliz viviendo esto, soy feliz”.
Ese crecimiento también se ha reflejado en su relación con Asraf, con quien reconoce haberse fortalecido durante el concurso. Ambos han compartido no solo retos profesionales, sino también un proceso emocional que les ha permitido redescubrirse como pareja. Y, aunque no consiguieron ser los ganadores del programa, -el premio fue a parar a las manos de Mar Flores y Carlo Constanzia-, ambos han aprendido mucho más que a decorar en la experiencia.