La presencia de Antonio Banderas en la Semana Santa de Málaga se ha consolidado como un referente de la festividad desde hace dos décadas. Cada Domingo de Ramos, el conocido actor participa de manera activa en las procesiones de la ciudad desempeñando el cargo de mayordomo en la cofradía de María Santísima de Lágrimas y Favores, vinculando su imagen al fervor y la tradición malagueña.
Antonio Banderas, nacido en la capital de la Costa del Sol, cumple una promesa personal al formar parte desde hace 20 años de las Reales Cofradías Fusionadas, hermandad a la que pertenece la imagen de María Santísima de Lágrimas y Favores. Esta corporación, una de las más antiguas de Málaga, data del siglo XVI y es fruto de la fusión histórica de varias hermandades, incluidas Vera y Cruz, Azotes y Columna, Ánimas de Ciegos y Exaltación.
La implicación del actor en la cofradía va más allá de la mera participación en la procesión. Antonio Banderas ejerce como mayordomo en la hermandad cuya sede es la parroquia de San Juan Bautista, lugar donde fue bautizado y despidió a sus padres. Además, Banderas siempre ha destacado el sentido solidario de la Semana Santa: “Yo siempre llamo a la Semana Santa con las tres S: Semana Santa Solidaria. Esa es la semana del siglo XXI, no hay otra”.
Antonio Banderas y el Domingo de Ramos
La devoción de Antonio Banderas cada Domingo de Ramos se materializa en su rol dentro de la procesión de María Santísima de Lágrimas y Favores, a la que en 2025 le acompañaron su pareja, Nicole Kimpel, y su hermano Chico Banderas. El actor interviene en los actos previos, como la interpretación del himno de la hermandad junto a otros miembros.
Banderas siempre hace hincapié en la labor social y benéfica tanto de la Fundación Lágrimas y Favores como de las Reales Cofradías Fusionadas, organizaciones que en 2025 suman más de 3,5 millones de euros aportados a obras sociales desde la creación de la fundación.
El fenómeno de Antonio Banderas no es aislado dentro de la Semana Santa malagueña. Cada año, figuras populares como cantantes, actores y presentadores interrumpen sus compromisos profesionales para vivir la festividad en primera persona, envolviéndose en la liturgia y el anonimato de túnicas y procesiones, como el clan Campos formado por Terelu y Carmen Borrego. El creciente protagonismo de estos rostros conocidos refleja el carácter abierto y renovado de la celebración.
La cita fallida de 2024
Este año la previsión meteorológica indica que la lluvia no impedirá la salida de la imagen por las calles, ya que la suerte acompañó al 2025, pero no al 2024, cuando las precipitaciones forzaron la cancelación de la procesión a última hora, pese a que los participantes ya estaban preparados.
En ese momento, Antonio Banderas decidió quedarse en el templo acompañando a los hermanos y, en especial, a los más jóvenes, a quienes trasladó la idea de que “la Semana Santa es una metáfora de la vida: a veces toca lágrimas y a veces, favores”, estableciendo un paralelismo explícito con el nombre de la imagen titular y reforzando el mensaje solidario que caracteriza su participación.