Uno de cada cuatro adultos en España se ha abstenido de mantener relaciones sexuales durante el último año, según la última encuesta sobre sexualidad del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que sitúa en 24,6% el porcentaje de personas sin actividad sexual en los últimos doce meses. En contraste, el 75,1% sí ha mantenido relaciones sexuales en ese periodo.
El estudio del CIS, realizado sobre una muestra de 4.009 personas adultas, identifica tres motivos principales para la ausencia de actividad sexual: falta de interés o deseo sexual (16,3%), viudedad (13,5%) y problemas de salud propios o de la pareja (12,2%).
La encuesta revela que, aunque una parte considerable de la población no mantiene relaciones sexuales, la mayoría de los españoles sigue otorgando un papel central a los vínculos sentimentales. El 73,5% considera que las relaciones afectivas son importantes para una vida satisfactoria. Además, la convivencia en pareja es valorada por el 84,8% y la independencia económica dentro de la relación por el 85,5%.
Cambio en percepción de las relaciones
El CIS advierte sobre una percepción generalizada de mayor fragilidad en los vínculos afectivos actuales. Según el organismo, el 78,8% de los ciudadanos cree que las relaciones de pareja y sexuales son más inestables que en el pasado, mientras que el 61,8% opina que generan más incertidumbre que hace 50 años.
Y en este sentido, el entorno digital ha contribuido a este cambio: el 73,3% de los encuestados señala que las redes sociales e Internet han transformado profundamente las dinámicas afectivas. Sin embargo, predominan los modelos tradicionales: entre quienes mantienen una relación, el 97,4% es monógamo y solo el 1,2% reconoce mantener relaciones abiertas.
Nuevos valores, mayor diversidad y libertad individual
Además, el CIS refleja una transformación en los valores ligados a la sexualidad y la vida en pareja. El 81,6% de los españoles considera que hoy existe mayor libertad individual en las relaciones, el 75,6% percibe más igualdad entre hombres y mujeres y el 64,2% cree que las relaciones son más placenteras que en etapas anteriores.
Y entre la población sin pareja, la diversidad de situaciones es notable: el 22,3% mantiene relaciones casuales, mientras que el 73,4% no tiene ni relaciones ni citas. Respecto a sus expectativas, el 36,6% prefiere seguir sin pareja, frente a quienes optan por convivir sin casarse (20,5%) o mantener una relación sin compartir vivienda (17,5%).
Prácticas sexuales, apertura y consumo de productos eróticos
La encuesta muestra una apertura moderada hacia prácticas sexuales no convencionales. Solo el 12,9% de los encuestados ha experimentado relaciones abiertas o no exclusivas, usualmente como vivencias puntuales o en etapas concretas de la vida. Otras prácticas, como dominación o sumisión (7,9%), fetichismos (6,8%), poliamor (5,2%) u orgías (4,7%), presentan una incidencia menor.
Por otro lado, el uso de productos eróticos se ha extendido notablemente. El 58,5% de los españoles declara haberlos utilizado. La curiosidad o experimentación es el motivo principal (33,9%), seguido por el deseo de mejorar la satisfacción sexual (26,1%) y la búsqueda de diversión (23,8%). Los lubricantes y aceites (92,9%), juguetes sexuales (75,8%) y lencería o accesorios (61%) son los preferidos, especialmente en parejas estables. Además, el 56,7% considera que estos productos enriquecen la vida sexual.
Rechazo a las relaciones con robots sexuales
En contraste con la normalización de los productos eróticos, la posibilidad de mantener relaciones con robots sexuales despierta un amplio rechazo social. El 80,6% de los encuestados afirma que nunca tendría relaciones sexuales con robots, mientras que solo el 4,4% se muestra abierto a esa opción y el 13,9% lo considera poco probable.
Una sociedad en transición
La encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas perfila una sociedad española en transición, marcada por mayor diversidad, libertad individual y transformaciones en los modelos de pareja, aunque también por la percepción de inestabilidad e incertidumbre ante el futuro de las relaciones afectivas y sexuales.