La investigación de los Mossos d’Esquadra ha concluido que la muerte de Jimmy Gracey, el joven estadounidense que desapareció en Barcelona el pasado martes, fue accidental. Las imágenes registradas por las cámaras de seguridad de la zona del Port Olímpic muestran desde la distancia al universitario caminando solo hacia el muelle, donde se le ve caer al agua, sin que intervenga ninguna otra persona, según fuentes policiales citadas por El País.
El jueves por la tarde, junto a la playa del Somorrostro, los buzos localizaron el cuerpo de Gracey sobre las 18:40 horas, sumergido a cuatro metros de profundidad. Fue trasladado al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña, donde este viernes se está llevando a cabo la autopsia para determinar con precisión las causas de su muerte.
James Paul Gracey, conocido como Jimmy, desapareció el martes después de salir de fiesta con sus amigos en la discoteca Shôko. El operativo de búsqueda, que contó con buzos, helicópteros y unidades de la policía marítima, se centró en el mar, siguiendo la principal hipótesis de que podría haber caído al agua. Durante las labores, los agentes encontraron su cartera flotando, lo que reforzó esta línea de investigación.
Los buzos delimitaron un área frente a la playa del Somorrostro y realizaron inmersiones en un intento por localizar al joven. Una vez recuperado el cuerpo, la investigación inicial de los Mossos d’Esquadra apuntaba a un accidente, ya que en principio no había indicios de criminalidad. Esta hipótesis se ha visto reforzada tras la aparición de imágenes en las que se ve al joven cayendo al agua, aunque aún se espera el informe forense definitivo que determine las causas exactas de su fallecimiento.
Jimmy salió de fiesta en Barcelona, pero no regresó a su alojamiento
El joven, originario de Elmhurst, en el área de Chicago, era el mayor de cinco hermanos y estudiante de la Universidad de Alabama, y había viajado a Europa para disfrutar de las vacaciones de primavera. Tras hacer una primera parada en Ámsterdam, llegó a Barcelona el lunes por la mañana para visitar a unos amigos. Según su familia, tenía previsto regresar a Estados Unidos este sábado.
El martes, Jimmy acudió a la discoteca Shôko junto a sus amigos. Cuando uno de ellos se marchó a casa, él permaneció solo en el local. Al no regresar a su alojamiento en la Ronda de Sant Pere, sus amigos presentaron una denuncia, y su madre, Therese Gracey, compartió la situación en Facebook, lo que despertó el interés de los principales medios y cadenas de televisión estadounidenses.
Mientras el operativo de búsqueda trataba de localizar al joven, su padre, Taras Gracey, un reconocido abogado, viajó a Barcelona para acompañar a los investigadores. Los Mossos d’Esquadra peinaron durante dos días el recorrido que pudo haber seguido desde que sus amigos perdieron su pista a las tres de la mañana. Sin embargo, no se había alejado demasiado, ya que el lugar donde se ha recuperado su cuerpo se encuentra a escasos metros de la sala.