Puedes creer o no en la suerte, en el destino o en una divinidad. Pero perder una cartera con 500 euros y que te la lleven hasta la puerta de tu casa con todo el dinero dentro, las tarjetas y sin un rasguño suena a ser una persona, cuando menos, afortunada. Esto es lo que le ha pasado a un matrimonio de la localidad italiana de Sant’Angelo di Piove di Sacco, y no en un día cualquiera, sino en la víspera de Navidad.
El medio italiano Il Messaggero se hace eco de esta historia. La pareja, formada por Memo Baldan y Fiorella Sorgato, había estado de compras en Vigonovo, localidad cercana a Venecia, y después echaron gasolina en una estación de vía Dante. Al descender del vehículo, Memo sacó 50 euros de la cartera y se la entregó a Fiorella, quien, sentada en el coche, la colocó sobre sus piernas.
Con el depósito lleno, la pareja se puso en marcha con intención de continuar sus compras. Sin embargo, Fiorella olvidó que entre sus piernas tenía la cartera de su marido y, al bajar del coche, cayó al suelo. Ninguno de los dos se dio cuenta y pusieron rumbo a la siguiente tienda.
Una vez allí, cuando tocaba pagar, fue cuando se llevaron las manos a la cabeza. Memo no tenía su cartera, tampoco Fiorella. Fueron rápido al coche a ver si estaba allí, pero no la encontraron. Tampoco estaba en los alrededores del aparcamiento. No había nada que pudieran hacer.
“Fuimos enseguida al cercano cuartel de los carabinieri para presentar una denuncia y bloquear la tarjeta, pero la oficina acababa de cerrar”
“Entramos en pánico”, narró Fiorella al medio italiano. “No tanto por el dinero que había dentro, que de todos modos era una buena suma, sino por la presencia de la tarjeta de crédito. Fuimos enseguida al cercano cuartel de los carabinieri para presentar una denuncia y bloquear la tarjeta, pero la oficina acababa de cerrar”, contó la mujer, que en ese momento no pudo sentir otra cosa que no fuera angustia.
Sorpresa 30 minutos después de perder la cartera
“No nos quedó más remedio que ir a casa y desde allí llamar al banco. Ni siquiera habíamos tenido tiempo de marcar el número gratuito del banco cuando oímos sonar el timbre de casa. Nos asomamos y vimos a dos personas. ‘Buenos días’, nos dijeron, ‘¿por casualidad han perdido una cartera? Estaba sobre una acera en Vigonovo. Nos permitimos mirar dentro para buscar un documento y vimos la dirección. Aquí está su cartera’“.
Ni Memo ni Fiorella se podían creer lo que estaba ocurriendo. Se quedaron sin palabras. Cuentan que lo único que pudieron fue agradecer y preguntar cuáles eran sus nombres. Tan solo había pasado media hora desde que habían perdido la cartera y y la tenían de vuelta con todas sus pertenencias dentro. Las personas que la encontraron habían recorrido 6 kilómetros solo para devolversela a sus dueños.
“Solo sé que se llaman Andrea y Marco”, explicó Fiorella Sorgato. “Tendrán entre 30 y 35 años. A través del periódico (en referencia a Il Messaggero) quiero agradecerles. Andrea y Marco, muchas gracias. Encontraron nuestra cartera y nos la devolvieron intacta, incluso vinieron a entregárnosla a casa. Son personas buenas y honestas. Solo me arrepiento de que, con toda la confusión, no pensé en preguntarles su apellido. Gracias otra vez”, concluyó.