Las bases de Rota y Morón se ha convertido en foco de noticias tras la decisión del Gobierno de no permitir su uso en los ataques de EEUU a Irán. El Convenio firmado en 1988, que actualizaba el acuerdo de los Pactos de Madrid de 1953, establece la necesidad de “autorización previa” para emplear las bases en cuestiones unilaterales. Donald Trump se ha removido contra España por esta postura, tachándole de “aliado terrible”. Por el momento, el futuro de los enclaves no se ha puesto en duda.
Morón ofrece una base aérea clave para la aviación estadounidense. Rota es una base especial y de gran relevancia estratégica. Las Fuerzas Armadas de EEUU la definen como la “Puerta del Mediterráneo”. Su situación geográfica permite que sea una zona de control y refuerzo en el Estrecho de Gibraltar, un punto fundamental del tránsito marítimo internacional.
En la base de Cádiz conviven miles de militares españoles y estadounidenses, junto a familiares de los desplegados y civiles de ambas nacionalidades. Los soldados norteamericanos viven en un situación particular, con un régimen jurídico único y algunas características que facilitan su estancia en suelo español.
Cerca de 3.000 soldados estadounidenses
El Convenio regula que el máximo de militares estadounidenses que pueden haber en Rota es de 4.250. En los últimos registros del órgano oficial estadounidense fijan en 2.800 soldados estadounidenses los que hay en la base gaditana. A estos hay que añadir unas 2.000 familiares que viven con los profesionales en las bases. En cuanto a los civiles, en torno a 500 llegados de EEUU trabajan en la base.
El régimen jurídico establece que el personal militar y civil estadounidense, así como sus familiares dependientes, se rige por el Estatus de Fuerzas de la OTAN (SOFA) y por varias previsiones bilaterales que concretan derechos y obligaciones. El Convenio otorga a Estados Unidos autoridad disciplinaria interna, pero reconoce la soberanía española sobre el territorio y la competencia jurisdiccional en delitos ajenos al acto de servicio.
En la práctica, España suele renunciar a su jurisdicción en casos de especial interés militar, permitiendo que las fuerzas de EEUU se encarguen de la gestión. El régimen prevé también colaboración en seguridad, procedimientos especiales de entrada, circulación y acceso, y el respeto a las leyes españolas en asuntos no cubiertos por el acuerdo.
Tensión entre España y EEUU
La presencia militar de Estados Unidos en territorio español tiene antecedentes que se remontan a mediados del siglo XX, con la firma de los Pactos de Madrid en 1953, durante el régimen de Franco. A partir de ese momento, se autorizó el uso de estas dos instalaciones, junto a Zaragoza y Torrejón de Ardoz. El acuerdo fue actualizado en 1988, estableciendo nuevas condiciones.
El documento reconoce la soberanía de España sobre su espacio, mar y bases militares, lo que implica que cualquier operación de fuerzas estadounidenses requiere consentimiento español. Las bases continúan bajo mando español, aunque los estadounidenses gestionan sus recursos. Toda acción militar relevante debe ser aprobada previamente, formando parte de la coordinación en defensa bilateral o multilateral establecida, lo que ha llevado a la tensión actual.