Hace unos días surgió una polémica en torno al Bono Cultural Joven. Se viralizó en redes sociales el vídeo de un joven que aseguraba estar cobrando copas en una discoteca con esta tarjeta. “También se puede gastar en salir de fiesta”, afirmó en el vídeo.
El protagonista de la historia es Rafa Muñoz, responsable de la sala Jowke, en Alcorcón. En un vídeo publicado en su canal de YouTube, invitaba a los jóvenes de 18 años a utilizar el bono para acudir a la discoteca. “Tenemos seis con Bono Cultural”, comentaba un trabajador del local en una escena en la que varios jóvenes trataban de acceder a un reservado, un servicio que podría incluir consumiciones.
A lo que Muñoz respondía: “Es una movida que te cagas, ahora te enseño cómo se hace fácil”. Segundos después, mirando directamente a cámara, añadía: “Voy a enseñaros cómo funciona el Bono Cultural. También se puede gastar en salir de fiesta. Si tienes una discoteca, puedes cobrar con bonos culturales”.
Tras la repercusión mediática, Muñoz publicó un nuevo vídeo en el que anunciaba un concierto en la sala bajo el nombre de “Bono Cultural Concert”. En esta ocasión, aclaraba que las entradas podrían adquirirse con el Bono Cultural únicamente a través de la tiquetera oficial y exclusivamente para el concierto, sin incluir consumiciones. “Quien haya cogido las entradas con el Bono Cultural no tendrá consumiciones. El resto, que las haya cogido sin el Bono Cultural, sí las tendrá”, explicó.
Antes de este nuevo anuncio, el Ministerio de Cultura respondió a la polémica a través de sus redes sociales, recordando que “los beneficiarios que usen fraudulentamente el bono deberán reintegrar esos importes a la Administración”. Además, advirtió de que “las empresas que permitan su uso indebido serán penalizadas y se enfrentarán a la posibilidad de expulsión del programa”.
Bono Cultural Joven
Tras cuatro ediciones, el Bono Cultural Joven se ha consolidado como una ayuda para quienes cumplen 18 años. La iniciativa consiste en una tarjeta con 400 euros para gastar exclusivamente en productos y actividades culturales. No obstante, solo puede utilizarse en las empresas y entidades adheridas al programa. La cuantía se distribuye en tres bloques diferenciados:
La mayor cantidad, 200 euros, está destinada a artes en vivo, patrimonio cultural y artes audiovisuales. Esto incluye entradas y abonos para artes escénicas, conciertos, cine, museos, bibliotecas, exposiciones, festivales (escénicos, literarios, musicales o audiovisuales) y espectáculos taurinos.
Por otra parte, 100 euros pueden emplearse en productos culturales en soporte físico, como libros, revistas, prensa y otras publicaciones periódicas, videojuegos, partituras, discos, CD, DVD o Blu-ray.
Asimismo, los 100 euros restantes se reservan para consumo cultural digital o en línea: suscripciones y alquileres en plataformas musicales, de lectura o audiovisuales, compra de audiolibros y libros electrónicos (e-books), suscripciones para la descarga de archivos multimedia o podcasts, videojuegos en línea y suscripciones digitales a prensa, revistas u otras publicaciones periódicas.
Por lo tanto, el Bono Cultural Joven permite destinar parte del importe a la compra de entradas para conciertos y espectáculos en vivo, incluso cuando estos se celebran en salas de fiesta o discotecas, si están adheridas al programa. Sin embargo, el dinero no puede utilizarse para pagar consumiciones, como copas o bebidas. Otra cuestión es que puedan darse casos en los que se haga un uso indebido del bono.