Una infección que provoca que un gusano salga del cuerpo podría convertirse en la segunda enfermedad erradicada después de la viruela

La dracunculosis o la enfermedad del gusano de Guinea se contrae el beber agua contaminada por las larvas de este parásito

La enfermedad de gusano de Guinea será la segunda erradicada de la historia tras la viruela (OMS)

Poder tener agua potable en casa con un sencillo gesto de la mano —abrir un grifo— es un privilegio del que no todo el mundo todavía disfruta. Más de 2.000 millones de personas no tienen acceso a agua potable, es decir, tres de cada diez, según datos de las Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, otros estudios duplican esta cifra hasta los 4.400 millones de personas perjudicadas.

El agua estancada de charcas o estanques es, con frecuencia, la única fuente disponible para beber o cocinar de la que disponen las personas desfavorecidas, aisladas o de zonas rurales. Y es ahí donde habita un parásito conocido como el gusano de Guinea. El gusano de Guinea, cuyo nombre científico es Dracunculus medinensis, provoca la enfermedad de la dracunculosis. Esta infección puede incapacitar a la persona durante semanas o incluso meses, pero rara vez provoca la muerte.

Un año después de contraer la infección se forma en la parte inferior de la pierna una ampolla muy dolorosa de la que comienzan a salir gusanos. La intensa quemazón llevan a quienes lo sufren a sumergirse en el agua, momento que aprovechan los gusanos para expulsar miles de larvas. Posteriormente, unos pequeños crustáceos llamados pulgas de agua los ingieren.

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Cuando la persona vuelve a beber de ese agua contaminada, se infecta con estas pulgas que mueren en el estómago y liberan las larvas. Estas atraviesan la pared del intestino, viajan por el cuerpo hasta que el gusano hembra fecundado sale por las extremidades inferiores a través de la ampolla.

La dracunculosis, al borde de su desaparición

Actualmente no existe ninguna vacuna para prevenir la enfermedad ni se disponen de ningún tratamiento, explica la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, su erradicación está más cerca que nunca.

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El impacto de la dracunculosis en países en vías de desarrollo o sin acceso a agua limpia ha variado enormemente en las últimas décadas. Por ejemplo, la República Democrática del Congo, país muy azotado por la enfermedad hasta el punto de llegar a ser endémica, obtuvo en 2022 el certificado de país libre de gusano de Guinea.

En la década de los 80, unas 3.5 millones de personas de 20 países (17 en África y tres en Asia) sufrían la infección por el gusano de Guinea. En 2007, los casos descendieron por primera vez debajo de los 10.000, explica la OMS. En 2025 solo se detectaron diez casos de dracunculosis en todo el mundo en seis países que aún no han legrado el certificado de la OMS: Etiopía, Malí, Sudán del Sur, Sudán, Chad y Angola.

Más del 25% de la población mundial no tiene acceso a agua potable (OMS)

Cómo se está consiguiendo acabar con el gusano de Guinea

Desde la OMS y la ONU ya prevén que el gusano de Guinea se convierta en la segunda enfermedad erradicada de la historia tras la viruela, que se calcula que solo en el siglo XX provocó 500 millones de muertes. Si no existe vacuna ni tratamiento, ¿cómo es posible que el fin de esta enfermedad parasitaria esté tan cerca?

Según la OMS, se está consiguiendo gracias a la intensificación de “la vigilancia para detectar los casos humanos y las infecciones en animales en las 24 horas siguientes a la aparición de gusanos”, así como la prevención de las infecciones de la herida y la septicemia. Para ello se tratan las heridas por las que han salido los gusanos, limpiándolas y vendándolas periódicamente.

Además, resulta clave prevenir la contaminación del agua de bebida impidiendo que las personas y los animales infectados (perros y gatos) de los que salgan gusanos caminen por las fuentes de agua. Esto va de la mano de un mayor acceso a fuentes de agua potable y la filtración de masas de agua estancadas o al aire libre antes de beberla.

Desde la OMS también destacan la implantación de medidas de control de vectores mediante el larvicida temefos y la fomentación de la educación en salud y los cambios de comportamiento en los pueblos afectados.

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