Este viernes, la Xunta de Galicia ha informado de que se inicia el archivo del proyecto de la macrocelulosa Altri, cuyo objetivo era erigir en el municipio de Palas de Rei, en la provincia de Lugo. Desde hace años, el pueblo gallego, grupos ecologistas y una parte significativa del resto de la sociedad española han luchado contra esta macrofábrica, que, de llevarse a término, necesitaría extraer 46 millones de litros de agua diarios de la presa de Portodemouros para producir anualmente 400.000 toneladas de celulosa soluble y 200.000 de fibra lyocell.
La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, ha explicado esta mañana que la decisión de la Xunta se debe a que la empresa no puede garantizar su conexión a la red eléctrica después de que el Gobierno central excluyese de su planificación hasta 2030 la inversión para la subestación eléctrica necesaria para la macrofábrica.
“Evidentemente, el archivo y la caducidad del expediente vienen determinados porque la empresa no puede justificar la fórmula técnica prevista en el proyecto para su conexión a la red”, ha indicado la conselleira en declaraciones a los medios de comunicación durante una visita a la empresa Maderas Besteiro. Además, haciendo referencia a la decisión del Gobierno central de dejar fuera de la planificación eléctrica a Altri, ha señalado que “la zona central de Lugo, que linda con A Coruña, queda absolutamente sin conexión”.
Así, Lorenzana no ha mencionado ni motivaciones ecológicas ni las concentraciones en Galicia que en los últimos años se han llevado a cabo contra el proyecto como causantes del inicio del archivo, sino al incumplimiento de requisitos técnicos.
Ahora, la empresa del proyecto Altri tendrá tres meses para presentar alegaciones y justificar esa conexión. De lo contrario, “se procederá al archivo formal del expediente”: “Hasta 2030 no habrá otra nueva planificación. Si no consiguen entrar en esta planificación, y todo apunta a que no lo harán, no sabemos qué pasará. Habrá que preguntar a la empresa”, ha explicado Lorenzana.
Ecologistas alertan de las consecuencias ambientales de Altri
Hace ya casi un año, el pasado mes de marzo de 2025, el Gobierno autonómico de Alfonso Rueda otorgó al proyecto de la macrocelulosa Altri la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).
Sin embargo, distintos grupos ecologistas alertan desde hace tiempo de las consecuencias que esta macrofábrica tendría tanto para la población como para el ecosistema en el que se instalaría. En primer lugar, por el amplio consumo de agua diario que se realizaría de la presa de Portodemouros, ubicada sobre el río Ulla, según apunta la plataforma ecologista y vecinal Ulloa Viva.
También por la temperatura a la que se devolvería al río el agua sobrante, lo que podría afectar gravemente a las condiciones de vida de las especies que habitan aguas abajo. Además, desde Ecologistas en Acción denuncian desde hace meses que la planta incrementaría las emisiones de dióxido de carbono y otros contaminantes causantes del cambio climático.
Junto a todo esto, la enorme plantación de eucaliptos que se necesitarían para producir la celulosa daña la biodiversidad de la región de Galicia, donde ya hay una fábrica de estas características en la ría de Pontevedra. Estos monocultivos, además, aumentan el riesgo de incendios por la inflamabilidad de estos árboles.
La oposición social a este macroproyecto ha tenido una amplia fuerza en los últimos meses. En distintos puntos de Galicia, bajo el lema “Altri Non”, se han llevado a cabo múltiples manifestaciones que ahora ven cumplido su objetivo, aunque no haya sido por el motivo que esperaban y deseaban: la protección de la salud de la ciudadanía y de la naturaleza.
“La derrota de Altri es el triunfo de una sociedad que se reconoce como parte de la tierra y se niega a ser cómplice de su destrucción”, ha señalado Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España. “Esta victoria demuestra que la movilización ciudadana es el mayor escudo frente a la irresponsabilidad empresarial y la complicidad de las administraciones”.