Eslovaquia es uno de los principales destinos del Ejército. España despliega miles de militares en la misión de la OTAN en el Flanco Oriental, con el territorio eslovaco como uno de los principales receptores. La Alianza Atlántica ha reforzado esta región ante la amenaza constante de Rusia, especialmente desde la invasión en Ucrania. El Gobierno, en palabras de la ministra de Defensa, Margarita Robles, o del propio Pedro Sánchez, garantiza su “compromiso” con la OTAN con este tipo de despliegues.
El Grupo Táctico Colón de la Brigada ‘Rey Alfonso XIII’ de la Legión está desplegado en la Brigada Multinacional Task Force Eslovaquia. Desde 2024, más de 800 militares españoles, en su mayoría legionarios, se han desplegado en el país. El contingente participa en ejercicios de combate urbano, coordinación con blindados, formación en primeros auxilios y práctica de defensa aérea o terrestre.
La presencia española en Eslovaquia se renueva cada seis meses e incluye efectivos de otras unidades del Ejército de Tierra que han completado programas de instrucción específicos. En el caso de esta unidas, se encuentra llevando a cabo maniobras en el campo de Lest, incluyendo el lanzamiento de granada de mano desde una plataforma aérea no tripulada.
Granadas desde drones y otras prácticas
“Nuestros militares aprovechan las posibilidades que ofrece este campo de adiestramiento para incrementar sus capacidades y la eficacia operativa en su misión de disuasión y defensa del flanco este de la OTAN”, explica el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) en un mensaje en X. Dentro de estas opciones se encuentra el reciente ejercicio de lanzamiento de explosivos.
El uso de drones para lanzar granadas representa un avance relevante en el ámbito militar, ya que permite aumentar la eficacia en el combate y reducir la exposición de los soldados al peligro. La incorporación de vehículos no tripulados en operaciones militares responde a una estrategia orientada a modernizar las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas.
Esta tecnología facilita la ejecución de misiones de reconocimiento, ataque y apoyo logístico sin la necesidad de que personal militar se encuentre en primera línea, lo que contribuye a minimizar los riesgos para la tropa. Además, los UAVs no se emplean en este despliegue solo para este cometido. En otras ocasiones se ha puesto en práctica el disparo con ametralladores o fusiles empuñados por drones.
Despliegue español en la misión
En este contexto, los militares españoles han realizado muchos otros ejercicios avanzados, lo que incluye la formación en combate urbano y coordinación con blindados, contribuyendo a la disuasión y defensa de Europa del Este. Además, España ha ofrecido a la OTAN recursos aéreos como cazas Eurofighter, helicópteros y sistemas antidrones, buscando transmitir su compromiso con la seguridad regional y la cooperación.
Más allá de la colaboración con los aliados, estos despliegues tienen otra utilidad con la puesta en práctica de avances o desarrollos para los propios efectivos del país. En este caso, ha sido el uso de drones como arma de guerra lo que los legionarios han llevado al terreno para valorar opciones y posibles usos en el futuro.