La participación en las elecciones autonómicas de Aragón ha ascendido al 56,29% en los datos publicados a las 18 horas, último avance antes del cierre de los colegios electorales. Unos datos que, en la línea de los publicados a las 11 y a las 14 horas, reflejan que el porcentaje de votantes censados en la comunidad autónoma que han depositado sus papeletas en las urnas es similar al de 2023, cuando fue de un 54,73%.
De este modo, los temores de quienes auguraban una bajada de la participación en Aragón, tal y como ocurrió en Extremadura (que cosechó la más baja de su historia con una abstención por encima del 62%), se han encontrado con unos datos que incluso superan los de la edición anterior, en una ligera subida de más de un 1,5% que, eso sí, ofrece una lectura distinta si lo analizamos por provincias.
Y es que el porcentaje de participación solo ha subido, realmente, en los municipios de Zaragoza, donde de más de 410.373 votantes censados se ha registrado a un 57,18%, lo que supone un 2,77% respecto a 2023. Sin embargo, el resultado ha sido inverso en Teruel y Huesca, donde con un censo mucho menor, la participación ha caído un 3,64% y un 0,59%, respectivamente.
Así ha evolucionado la participación en Aragón
A dos horas del cierre de las urnas (a las 20 de la tarde), más de 558.000 personas ya han ejercido su derecho al voto en Aragón. 414.800 lo han hecho en Zaragoza, mientras que en Huesca el número de votantes ha ascendido a unos 87.700 y en Teruel a 55.700 en Teruel. Las primeras horas de la tarde han servido, en este sentido, para convertir el ligero descenso de la participación registrado a las 11:00 (casi el 11%) y a las 14:00 (casi el 41%) para convertirlo en una pequeña subida.
Si la tendencia continúa, cabe esperar que el porcentaje final de votantes sea similar al de elecciones anteriores. En 2023, la participación ascendió a un 67,7%, un dato similar al de 2023 y ligeramente por encima del de 2015, cuando se alcanzó el 66,3%. Para encontrar cambios significativos habría que remontarse a las elecciones de 1999, cuando la participación pasó del 71,1% (datos de 1995) al 65,7%, para volver a superar el 70% en 2003.
De este modo, el reclamo de los principales candidatos a la presidencia de Aragón parece, al menos, haber logrado mantener el porcentaje de votantes. Si Jorge Azcón (PP) llamaba a depositar papeletas para asegurar un “eco nacional” de los resultados, Pilar Alegría (PSOE) pedía que nadie se “quedara en casa” para decidir “el presente y el futuro de Aragón”. “Es imprescindible que todo el mundo salga a votar”, pedían desde Izquierda Unida, mientras que el candidato de Vox solicitaba “muchísima fuerza” a los votantes “ante una oportunidad histórica” de aumentar la presencia de su partido en la Junta.