La visita de José Luis Rodríguez Zapatero a Caracas este viernes ha tenido como escenario el Palacio de Miraflores, donde el expresidente del Gobierno español ha sido recibido por Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, en el marco de un programa para la paz y la convivencia democrática.
Esta iniciativa, impulsada por la líder chavista, tiene como objetivo prioritario facilitar un proceso de diálogo y reconciliación tras la reciente detención de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, por autoridades estadounidenses a comienzos de enero, según ha recogido EFE.
Rodríguez Zapatero, invitado para participar en estas jornadas, ha destacado en intervenciones previas ante los medios la relación de confianza que mantiene con Delcy Rodríguez. “En un plazo récord se está produciendo una nueva manera de respirar en Venezuela”, ha afirmado el exmandatario español, que ha subrayado la transformación palpable en el ambiente social y político del país.
Para Zapatero, los pasos que se están dando abren “un horizonte, una esperanza” y considera determinante que sea la propia sociedad venezolana la que fije el rumbo y la cadencia de las reformas institucionales y del proceso de reconciliación nacional, tal y como ha manifestado.
El programa para la paz, en el que participa el expresidente español, ha reunido a diversas figuras políticas, incluido el presidente del Parlamento y hermano de Delcy Rodríguez, el diputado Jorge Rodríguez. Durante el encuentro, emitido por el canal estatal Venezolana de Televisión, no se ha registrado audio de la conversación mantenida entre los presentes.
La Secretaría de Prensa de la presidencia venezolana ha explicado en una nota oficial que la visita forma parte de la diplomacia bolivariana orientada a fortalecer “la hermandad, el diálogo y la solidaridad”, según la información difundida por EFE.
La propuesta de amnistía centra el debate político
La estancia de Zapatero en Caracas coincide con el anuncio de un proyecto de ley de amnistía para presos políticos, presentado el pasado 30 de enero por Delcy Rodríguez. Esta medida, planteada en pleno proceso de excarcelaciones iniciado el día 8 de ese mes, contempla la liberación de personas detenidas por razones políticas desde la llegada al poder del chavismo en 1999, con la excepción de quienes hayan cometido violaciones graves de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad o delitos de guerra.
El expresidente español ha calificado esta propuesta como un punto de inflexión para la sociedad venezolana: “Marcará un antes y un después”, ha asegurado Rodríguez Zapatero en declaraciones a EFE, comprometiéndose a apoyar “en todo” lo que Venezuela requiera en este proceso.
La Asamblea Nacional de Venezuela, con mayoría chavista, ha aprobado de forma unánime el arranque de un perdón jurídico masivo para delitos políticos cometidos durante más de dos décadas, en paralelo a la liberación de decenas de personas en el último mes.
Visita duradera
Durante su permanencia en la capital venezolana, Zapatero tiene previsto reunirse con distintos actores políticos y sociales. En el transcurso de estos encuentros, el exmandatario ha defendido la necesidad de avanzar hacia un proceso político “amplio y gradual”, insistiendo en que la clave reside en consolidar el diálogo y permitir que la sociedad venezolana sea protagonista de su propio futuro.
Ha reivindicado, además, su papel como mediador durante casi una década entre el Gobierno y la oposición, y ha compartido que, tras mantener conversaciones diarias con miembros de ambos sectores, percibe “una gran esperanza para Venezuela”.
El contexto de la visita de Rodríguez Zapatero queda marcado por la situación judicial de Nicolás Maduro, encarcelado desde el 4 de enero en una prisión de Nueva York a la espera de un proceso penal por delitos de narcoterrorismo y tenencia de armas.