Las preferencias europeas en cuanto a las partidas presupuestarias han dado un giro hacia la seguridad y la defensa de las fronteras del bloque. Según el informe Global military aircraft fleet and sustainment outlook 2026-2036 de Oliver Wyman, el continente prevé llegar a los 1,02 billones de euros en 2035, lo que supone un 110,52% más que la partida actual, de 484.500 millones de euros.
Este aumento supondría incrementar más de un 11% de media anual el gasto en defensa entre 2026 y 2035 y llega tras el compromiso de los aliados de la OTAN de dedicar el 5% del PIB a gasto militar en una década. Además, este incremento está potenciado por un mayor esfuerzo por parte de los 27, de alrededor del 1% anual, en el gasto en mantenimiento, reparación y revisión de equipamiento.
El estudio destaca que, con este aumento de inversión en Europa, el continente intenta revertir décadas de baja inversión y responder a la necesidad de recuperar sus capacidades y medios militares ante la amenaza que puede suponer el frente abierto en Ucrania tras la invasión rusa.
Los cazas ocupan mayor parte del gasto militar
El informe del Oliver Wyman detalla que los medios aéreos a nivel mundial pasaran de las 44.700 aeronaves actuales a las 50.700, precisamente a causa del mayor gasto europeo , aunque también por el dinamismo de Oriente Medio y Asia-Pacífico y el avance de los sistemas no tripulados.
Además, según la información recogida en el estudio, dentro de las aeronaves militares, los cazas son la mayor fuente de gasto, con el F-35 como eje central de la modernización de 11 fuerzas aéreas europeas, seguido del ‘Eurofighter Typhoon’ en Alemania, Italia, España y Turquía y del ‘Rafale’ en Francia y Serbia.
Dentro de las inversiones europeas en materia de defensa, el informe destaca la intención de alcanzar la autonomía en movilidad y repostaje con programas como el A330 MRTT y el A400M (pertenecientes ambos a Airbus) en España, de desarrollo de aeronaves cisterna y de abastecimiento.
A finales de década, el informe contempla que el continente destine parte del presupuesto al desarrollo de capacidades de nueva generación, como el ‘Global Combat Air Programme’, el ‘Future Combat Air System’ o la ‘Next-Generation Rotorcraft Capability’. Estos programas no entregarán aeronaves operativas antes de mediados de la década de 2030, pero sus costes de desarrollo competirán por recursos con las adquisiciones y el cuidado de las flotas en servicio.
Los drones relevarán a los helicópteros
El informe también destaca el peso de los drones dentro de las inversiones en defensa a nivel global, que pueden suplir las inversiones en helicópteros. Este cambio puede modificar el peso relativo del mantenimiento de gran revisión frente a otras actividades, aunque su capacidad para reducir los costes de ciclo de vida aún requiere validación operativa.
Este cambio de panorama ha llevado a algunas fuerzas avanzadas a plantearse recortes de estructura, mientras que crece el interés por soluciones de mayor velocidad, como los convertiplanos, y por el traslado de parte de misiones tradicionales a sistemas no tripulados.