El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza volverá a vacunar a 103 personas, la mayoría bebés, que recibieron entre el pasado mes de diciembre y la primera quincena de enero dosis de vacunas hexavalentes pertenecientes a un lote caducado. La decisión ha sido anunciada este miércoles por el consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, y la directora general de Osakidetza, Lore Bilbao, en una comparecencia ante los medios celebrada en Bilbao para dar cuenta de la resolución definitiva del Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi sobre este caso.
La resolución supone una modificación relevante del criterio inicial adoptado por las autoridades sanitarias vascas. En un primer momento, tras conocerse que 253 personas habían sido vacunadas con dosis pertenecientes a un lote cuya fecha de caducidad había expirado recientemente, el consejo asesor recomendó revacunar a la totalidad de los afectados, en su mayoría bebés. Sin embargo, esta recomendación ha sido revisada después de que el Gobierno Vasco recibiera este mismo miércoles un informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que introduce matices técnicos sobre la validez real de las dosis administradas.
Según ha explicado Martínez, el nuevo análisis concluye que solo deberán volver a ser vacunadas las personas que recibieron la vacuna hexavalente entre el 1 de diciembre y el 15 de enero, un total de 103. Por el contrario, las dosis administradas durante el mes de noviembre se consideran válidas y no requerirán una nueva inoculación, pese a que en el envase figure como fecha de caducidad el 30 de octubre.
La revisión técnica del lote
El informe de la AEMPS establece que el lote de vacunas implicado tenía una caducidad real hasta noviembre de 2025. En consecuencia, las dosis administradas durante ese mes mantienen su validez desde el punto de vista regulatorio, aunque la fecha impresa en el envase indicara un vencimiento anterior. El Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi ha aceptado esta “excepción”, si bien ha subrayado que, en la práctica clínica habitual, el único referente debe ser siempre la fecha que aparece en el envase, por razones de seguridad, claridad y trazabilidad.
En su resolución, el consejo asesor señala que, aunque es probable que la vacuna conserve su potencia durante un breve periodo una vez superada la fecha de caducidad indicada, no es posible garantizar la protección a largo plazo, especialmente en el caso de los lactantes. Este criterio de prudencia ha sido determinante para recomendar la revacunación parcial de los afectados.
Las autoridades sanitarias han precisado que una parte significativa de los bebés recibió las dosis cuando estas aún no estaban caducadas y que el resto fue vacunado cuando había transcurrido poco tiempo desde la fecha de vencimiento. En ambos supuestos, la inmunidad se considera asegurada en términos generales, pero se ha optado por revacunar a los grupos más sensibles para eliminar cualquier incertidumbre sobre la eficacia futura de la protección.
Quiénes deberán volver a vacunarse
En total, Osakidetza revacunará a 103 personas. De ellas, 18 son lactantes de dos meses, 29 bebés de cuatro meses y 51 niños de entre 11 y 12 meses, correspondientes a las distintas pautas del calendario vacunal infantil. A este grupo se suman cinco adultos, con edades comprendidas entre los 42 y los 69 años, pertenecientes a colectivos con problemas inmunológicos a los que también se administra la vacuna hexavalente.
La vacuna hexavalente protege frente a seis enfermedades: difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B. En el caso de los menores, se administra en dos dosis, una entre los dos y los cuatro meses de edad y otra de refuerzo a los once meses. En adultos, su uso se limita a situaciones clínicas concretas, especialmente en pacientes con sistemas inmunitarios comprometidos.
El consejero de Salud ha asegurado que las personas afectadas serán citadas “lo antes posible” para recibir la nueva dosis, previsiblemente a partir de este jueves. Martínez ha insistido en que la decisión responde a criterios de máxima precaución y no a la existencia de un riesgo inmediato para la salud de los pacientes, y ha reiterado que no se han detectado efectos adversos asociados a la administración de las dosis implicadas.
El pasado martes, Osakidetza informó públicamente de que 253 personas habían sido inoculadas con vacunas hexavalentes pertenecientes a un lote cuya fecha de caducidad había expirado recientemente, lo que activó las consultas técnicas con los organismos competentes y la revisión de los protocolos de actuación. Desde entonces, el Departamento de Salud ha ido ajustando su respuesta a la luz de los informes recibidos, con el objetivo de delimitar con precisión el alcance de la revacunación necesaria.
Tanto Martínez como Bilbao han defendido que el proceso de análisis se ha llevado a cabo en coordinación con las autoridades sanitarias estatales y con base en criterios científicos y regulatorios. En este sentido, han recalcado que el sistema sanitario vasco ha actuado con transparencia y que la prioridad sigue siendo garantizar la seguridad de los pacientes y la confianza en los programas de vacunación, al tiempo que se refuerzan los mecanismos de control, trazabilidad y gestión de los medicamentos en la red pública de salud.