En un contexto de encarecimiento de los precios y pérdida de poder adquisitivo que hacen que la planificación financiera sea cada vez más complicada para muchos, la herencia se ha convertido en uno de los principales pilares en los que apoyarse para asegurar el futuro económico individual y familiar. Según una encuesta realizada por Raisin, el 46% de los españoles ya considera su futura herencia como parte de su patrimonio personal, incluso sin haberla recibido aún, y esta consolida una parte importante de cómo los españoles construyen sus planes de ahorro.
Los resultados del sondeo de la comparadora de productos de ahorro indican que el 72% de los españoles espera recibir una herencia en algún momento. Además, el 56% considera que este traspaso de bienes será determinante para que su generación pueda acceder a una vivienda en propiedad. La crisis habitacional que afecta a gran parte del país se ha convertido ya en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos y varios expertos coinciden con las conclusiones de la encuesta al señalar la herencia como prácticamente la única vía para acceder a una casa para las próximas generaciones.
La encuesta de Raisin revela que la herencia ha dejado de ser un evento lejano e incierto para convertirse en una pieza central en la estrategia económica personal. Más de la mitad de los encuestados percibe que su generación depende mucho más de la herencia que las anteriores. Por otra parte, el protagonismo del patrimonio inmobiliario es evidente: la vivienda es el bien más esperado.
La herencia condiciona el ahorro
El impacto de esta expectativa cambiantes se refleja directamente en los hábitos de ahorro. Aunque el 73% de los españoles declara no haber dejado de ahorrar por confiar en una herencia futura, los datos muestran que una de cada diez personas ya ha abandonado el ahorro por esa razón y casi una de cada seis podría hacerlo. Más de una cuarta parte de la población ha modificado o reconsiderado su comportamiento de ahorro debido a la expectativa de heredar. El 16% de los participantes en la encuesta reconoce haber pospuesto decisiones importantes, como la adquisición de una vivienda o la independencia personal, esperando recibir una herencia.
Aun así, el riesgo de depender de un patrimonio aún incierto persiste. Casi el 30% de los encuestados admite que, en ese caso, tendría que aumentar de forma significativa su esfuerzo de ahorro. Otros señalan que sin ese respaldo no alcanzarían algunos de sus objetivos financieros y una parte advierte que su jubilación quedaría comprometida. En cuanto a la preparación financiera, un 39% afirma no haber ahorrado ni tener intención de hacerlo para afrontar los gastos asociados a una posible herencia. Además, el 36% reconoce que, si heredara hoy una vivienda u otro bien, no podría afrontar las obligaciones financieras como impuestos, notaría o mantenimiento.
La educación financiera, asignatura pendiente
El estudio de Raisin también apunta a una falta de diálogo y planificación en torno a la herencia. Ocho de cada diez personas no tienen una idea clara sobre cómo será el reparto o la planificación del traspaso patrimonial. La mitad de los españoles nunca ha hablado con su familia sobre el tema y un 31% solo lo ha hecho de manera muy general.
En el aspecto legal, también se mantienen mitos como que donar una vivienda en vida siempre reduce impuestos, aunque en muchos casos puede generar costes fiscales adicionales. También se sostiene la idea de que el impuesto sobre sucesiones es igual en toda España, cuando varía significativamente según la comunidad autónoma. Además, rechazar una herencia puede tener costes y el testamento es una herramienta útil para cualquier familia, no solo para grandes patrimonios.