Patricia Montero atraviesa uno de los momentos más significativos de su trayectoria personal y profesional. Y es que la noche de este lunes, 26 de enero, la actriz de 37 años ha capitaneado DecoMasters, el nuevo concurso de decoración de La 1, que llega a la parrilla esta noche con ella al frente. Se trata de un proyecto muy esperado que ve la luz después de varias semanas de intensas grabaciones realizadas a finales del año pasado, un periodo de trabajo exigente que compartió con el jurado y los concursantes del formato.
Para poder asumir este nuevo reto profesional, la presentadora de televisión tuvo que hacer importantes ajustes en su vida personal. Así, dejó temporalmente Mallorca, donde reside junto a su marido, el también actor Álex Adróver, y sus hijas, para trasladarse a Madrid y cumplir con los compromisos derivados del programa. Un cambio que supuso una reorganización familiar y que se sumó a un año especialmente marcado por las ausencias de ambos miembros de la pareja.
El primero en alejarse del hogar fue Álex Adróver, quien puso rumbo a Honduras para participar en Supervivientes. El actor permaneció varias semanas en el reality hasta que se vio obligado a regresar a España a causa de una lesión en la pierna. Durante su estancia en el concurso, Patricia Montero se volcó en mostrarle su apoyo a través de las redes sociales, donde no dudó en expresar públicamente su orgullo y su amor por él, compartiendo mensajes de ánimo y cariño de forma constante.
Un punto de inflexión en su historia de amor
Posteriormente, fue Patricia quien tuvo que centrarse en su trabajo en Madrid con las grabaciones de DecoMasters. En ese momento, Álex asumió el papel principal en la gestión del hogar familiar en Mallorca y se quedó al frente del cuidado de sus hijas. A pesar de la distancia, la pareja, que se conoció en la mítica serie Yo soy Bea, siguió mostrando su complicidad y cercanía, proyectando una imagen de unión y entendimiento que siempre les ha caracterizado.
Sin embargo, con el paso del tiempo ha salido a la luz que esta etapa no estuvo exenta de dificultades. La propia Patricia Montero ha reconocido que durante el último año atravesaron la que ha sido la primera crisis de pareja en los 17 años que llevan juntos. La actriz decidió compartir esta vivencia de forma sincera a través de su perfil de Instagram, donde reflexionó abiertamente sobre el desgaste emocional acumulado.
“A veces una pareja no se rompe: se desborda. Y cuando el cansancio se acumula, hasta el amor se expresa mal… Nos queremos desde hace 17 años. Y aun así, este último año casi no supimos mirarnos”, ha confesado la presentadora a través de un mensaje posteado en su cuenta de Instagram. Con estas palabras, Patricia ha explicado que el agotamiento de los últimos meses influyó en la manera en la que se comunicaban y se entendían como pareja. En la misma línea, ha aclarado que el origen de la crisis no estuvo relacionado con una falta de sentimientos: “no ha sido porque no hubiera amor. Sino porque no había tiempo, ni aire, ni pausa”.
La carga de trabajo, los proyectos profesionales desarrollados en distintos lugares e incluso la incomunicación durante la participación de Álex Adróver en Supervivientes 2025 terminaron pasando factura a la relación. Una situación que Patricia ha definido el carácter excepcional de este bache dentro de una historia de amor larga y consolidada. A pesar de las dificultades, Patricia Montero y Álex Adróver tienen claro que su prioridad es seguir juntos y fortalecer su relación. Lejos de ocultar el problema, la presentadora también ha querido compartir las medidas que han decidido adoptar para superar este momento.
Entre ellas, un ritual que ya han comenzado a poner en práctica y que consideran fundamental para reconectar. “Este es nuestro pequeño ritual para volver… Una cita a la semana, sin prisa, sin ruido…”, ha expresado, haciendo hincapié en la importancia de reservar un tiempo exclusivo para ellos, lejos de las obligaciones y las distracciones. La presentadora ha resumido el estado emocional que atravesaban con una frase reveladora: “no discutíamos por lo que decíamos, sino por cómo estábamos”. Un mensaje que cerró con un contundente “te amo”, dejando claro que, pese a la crisis, el amor sigue siendo el pilar de su relación.