El Instituto Polar Francés Paul-Émile Victor (Ipev) ha comunicado la desaparición de un buceador francés durante una misión científica bajo el hielo en la Antártida. El investigador trabajaba en la base de Dumont d’Urville, situada en Tierra Adelia. Según ha informado el organismo científico encargado de la logística y coordinación de las campañas de investigación francesas en los polos, el pasado 13 de enero el afectado se encontraba realizando labores de control de un instrumento científico junto con un compañero cuando desapareció.
Pese a la gravedad del suceso, el Ipev no ha proporcionado detalles sobre la edad ni el origen geográfico del buceador, limitándose a confirmar la nacionalidad francesa de la víctima. La actividad formaba parte de una “inmersión programada” dentro del marco de las habituales campañas estivales en la región austral. Desde el primer momento, el Ipev ha subrayado que el protocolo de seguridad para las inmersiones había sido activado y que, tras la desaparición, las operaciones de búsqueda comenzaron de inmediato. Asimismo, el instituto ha manifestado su apoyo tanto a la familia como a los allegados del buceador, así como a los equipos que permanecen desplazados en la base.
“El instituto polar francés y las tierras australes y antárticas francesas comparten la pena de la familia del buzo desaparecido y de sus allegados, así como del conjunto de equipos movilizados en terreno”, han expresado en un comunicado difundido en redes sociales.
La situación ha llevado al Ipev a organizar un servicio de acompañamiento psicológico a distancia, dirigido a las aproximadamente 60 personas que trabajan actualmente en la estación Dumont d’Urville. Según han informado medios galos, la desaparición del buzo ha tenido un fuerte impacto emocional en la comunidad científica, especialmente entre los compañeros que trabajaban con él desde la base.
Por otro lado, la fiscalía de Saint-Pierre de la Reunión ha abierto una investigación preliminar para esclarecer las circunstancias en las que se ha producido el incidente, una medida que refuerza la voluntad de transparencia tanto del Ipev como de las autoridades judiciales francesas, según ha recordado el medio.
La base Dumont d’Urville y el papel del Ipev
La estación Dumont d’Urville, abierta en 1956, es una plataforma esencial para la observación de la biodiversidad, el estudio de la atmósfera, la capa de hielo y la geofísica planetaria. El complejo se construyó en la Isla Petrel, en la costa de Tierra Adelia, un territorio gobernado por las Tierras Australes y Antárticas Francesas (TAAF), y lleva el nombre del primer explorador francés que pisó la Antártida.
La estación es un auténtico campus científico desde donde trabajan cada año unos 320 científicos adscritos al Ipev, que investigan en latitudes extremas y aporta el apoyo logístico necesario para los trabajos de investigación que se desarrollan en los polos. La mayoría de las labores dentro de la estación se centran en el estudio de la biodiversidad, particularmente la biodiversidad marina, su evolución y la adaptación al cambio climático; así como la observación de la atmósfera, el manto glaciar y la geofísica del planeta Tierra.