Muchos españoles que viven en el extranjero inevitablemente comparan su vida allí con la que tenían antes en España. Algunos elementos que destacan varias veces son los salarios o la atención médica, entre otros.
Un caso parecido es el de Ilacora, una española que vive en Suiza y genera contenido para diferentes redes sociales. Recientemente, la influencer ha compartido con sus seguidores los aspectos más sorprendentes de su experiencia de dar a luz allí. No solo se trata del propio parto, sino también del acompañamiento antes, durante y después de la llegada del bebé.
Entre los principales aspectos que destaca Ilacora, está la atención que recibió durante el parto. Debido a la complicación de sus circunstancias, el nacimiento terminó siendo una intervención quirúrgica. “En mi caso fue una cesárea de urgencia y la profesionalidad con la que actuaron fue impecable”, relata en el vídeo publicado recientemente en sus redes.
Un acompañamiento que empieza mucho antes
En los días posteriores a la operación, la creadora notó que el seguimiento fue constante y multidisciplinar. “Los días posteriores, los ginecólogos, anestesista y matronas vinieron a verme para ver cómo me encontraba emocional y físicamente después de la operación”, explica. También destaca lo importante que es prestar atención a la salud mental después de dar a luz, sobre todo cuando las circunstancias no se desarrollan como se esperaba.
Pero Ilacora también cuenta que esta atención no se quedó solo en el hospital. Explica que en Suiza existe un recurso específico para madres recientes: “Aquí, además, cuentas con un servicio gratuito de psicólogos con la Asociación Profa”. Es un recurso muy valioso, sobre todo en los primeros meses después del parto, que en muchos países no se ofrece.
Más allá de lo estrictamente médico, la creadora de contenido también destaca pequeños aspectos que hicieron más agradable su estancia. “La comida también merece mención aparte. Uno de los días nos ofrecieron a mi marido y a mí una bandeja de sushi que pudimos disfrutar con vistas al lago”.
Atención hacia la madre
La española explica que, además de cuidar al bebé, los médicos también prestan atención a la madre: “También te dan una caja de regalo de productos locales para la mamá y el bebé. Bañales, gorritos, pezoneras, gel de ducha. Todo muy útil, la verdad”.
La lactancia materna es otro de los puntos imprescindibles que marcan el sistema sanitario en Suiza: “Este hospital es prolactancia, tienen cursos y te explican muy bien cada etapa para que no te frustres”. Cuenta que la información es clara y el acompañamiento es continuo para evitar la ansiedad que muchas madres sienten al inicio.
“El tiempo de ingreso también me sorprendió: tres noches si el parto es natural y cuatro o cinco si es cesárea”, explica la creadora de contenido, destacando que el margen permite una recuperación más pausada y una supervisión adecuada antes de volver a casa. Pero el verdadero choque cultural fue la llegada de una matrona a su casa después del alta: “Viene a tu casa para acompañarte en todo lo que necesites: consejos, higiene, cuidados, dudas”.
Una experiencia que no se tiene que idealizar
A pesar de que la experiencia de Ilacora invita a reflexionar sobre cómo mejorarla en el resto de países, es importante destacar que el sistema sanitario suizo no es público ni gratuito. En Suiza, las personas residentes están obligadas por ley a contratar un seguro médico básico (LAMal), que se paga mensualmente. Su coste puede ser elevado según el cantón, la franquicia elegida y la aseguradora.
Por otro lado, si bien muchos servicios están cubiertos, como el seguimiento de la matrona tras el parto, los pacientes tienen que asumir copagos y gastos directos hasta alcanzar ciertos límites anuales. Aun así, Ilacora resume el impacto emocional de su vivencia así: “Cuando eres madre primeriza, sentirte acompañada marca una diferencia enorme”. Una frase que explica por qué su testimonio ha generado tanto interés y debate.