La higiene de las toallas de baño es un aspecto importante que suele pasar desapercibido en las tareas de limpieza y domésticas, pero es clave para prevenir la presencia de microorganismos que pueden perjudicar a nuestra salud. Sin embargo, ¿cada cuánto tiempo es recomendable lavarlas?
Una bióloga y experta llamada unacordobessa, en TikTok, explica cuál es el tiempo idóneo para limpiar las toallas. “Las toallas de baño son el ambiente perfecto para los microorganismos”, define. Estas prendas textiles constituyen un entorno idóneo para el desarrollo de bacterias y hongos, debido a la combinación de humedad, temperatura adecuada y nutrientes de las células muertas que desprende la piel propia. “De esta manera consiguen duplicar su población cada media hora”.
Un ejemplo sencillo que añade la experta es el tener cerca la toalla del inodoro. Si no se baja la tapa cuando se tira de la cisterna, este textil es un foco claro para contraer microorganismos. “Las estás bañando en una lluvia microscópica de gérmenes”.
Cada cuánto tiempo hay que lavar las toallas
Esta bióloga, llamada Carolina, subraya que, aunque hay personas que tienen claro cuándo es necesario cambiar las sábanas o la ropa, existe una notable confusión respecto a la frecuencia adecuada para lavar las toallas de baño.
“El veredicto de los expertos es que la tienes que lavar cada dos o tres usos”, especifica la experta. No obstante, reconoce que las exigencias del día a día pueden dificultar el cumplimiento de esta recomendación. Así que sugiere que, si es necesario extender el plazo, nunca se debe superar la semana. “Si esperas más de siete días, esa toalla ya no te seca, más bien te recontamina”, advierte.
Por otro lado, para garantizar que la limpieza sea eficaz, Carolina recomienda lavar las toallas a más de sesenta grados. De esta manera, se contribuye a eliminar la mayor parte de los microorganismos presentes y se reduce el riesgo de que se convierten en un vehículo de recontaminación para la piel.
La frecuencia con la que las personas lavan las toallas
La BBC realizó un estudio en 2023 a 2.200 adultos y de ellos solo el 5% de los participantes lavaban sus toallas después de cada ducha o baño. Por su parte, un 25% afirmaba realizar esta tarea de manera semanal. Lo que sorprendía de esta encuesta es que el 20% optaba por hacerlo una vez al mes y la mayoría, un 44%, extiende el uso de las toallas nada más y nada menos que hasta tres meses o más su lavado.
Una encuesta similar fue realizada en España y, según Cuerpo Mente, de las 1.711 personas entrevistadas, un 65,3% lavaba las toallas una vez por semana. Estos datos ponen de manifiesto que en el país español predomina una mayor costumbre de tener mejor higiene con este textil. Mientras, en el Reino Unido hay una tendencia significativa a espaciar mucho más el tiempo de los lavados, con una proporción considerable de la población que retrasa esta tarea durante largos periodos.
El cambio de sábanas, otra cuestión a tratar
La frecuencia con la que se deben lavar las sábanas genera opiniones controversiales. La BBC también realizó un estudio sobre ello y en la encuesta que realizó mostró que casi la mitad de los hombres solteros reconocen no cambiar sus sábanas durante cuatro meses o más, mientras que el 12% solo lo hace cuando lo recuerda. En contraste, el 62% de las mujeres solteras encuestadas afirmaron que lavaban la ropa de cama cada dos semanas, y las parejas lo hacen cada tres semanas.
El motivo principal para aumentar la frecuencia del lavado de sábanas es la acumulación de sudor y células muertas de la piel durante el sueño, favoreciendo la presencia de ácaros. La doctora Lindsay Browning, experta en sueño, recomienda cambiar las sábanas una vez por semana o, como máximo, cada dos semanas.
Entre los motivos para no cambiar la ropa de cama, el 67% de los encuestados por la BBC mencionaron el olvido, un 35% la falta de ganas y un 22% la ausencia de sábanas limpias. Además, un 38% consideró innecesario lavar la ropa de cama a menudo, según una investigación de Pizuna Linens. Además, el 18% justificó la menor frecuencia por ducharse antes de dormir.