
La reciente operación de Washington contra instalaciones nucleares de Irán movilizó, en palabras de un experimentado oficial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF), una parte significativa de la reducida flota de bombarderos furtivos B-2 Spirit. Este despliegue requirió no solo la coordinación técnica y logística de múltiples equipos, sino también la capacidad de mantener los sofisticados y costosos aparatos en funcionamiento continuo durante casi dos días. Al reflexionar sobre la magnitud de la misión, el piloto retirado Brian ‘Jethro’ Neal ha recordado, en diálogo con Business Insider, que volar el B-2, “un avión de 2.000 millones de dólares”, durante periodos tan prolongados presenta desafíos tanto para el mantenimiento como para la resistencia de sus tripulaciones.
La llamada Operación Martillo de Medianoche implicó el vuelo coordinado de siete bombarderos tipo B-2 que recorrieron aproximadamente 37 horas ininterrumpidas para ejecutar bombardeos sobre objetivos iraníes durante el pasado fin de semana. El Pentágono calificó este operativo como el vuelo más extenso realizado por esta generación de aeronaves en varias décadas. La flota total de B-2 en poder de Estados Unidos comprende menos de dos docenas de unidades, por lo que participar con un tercio de todos los bombarderos disponibles en una sola acción requirió planificaciones minuciosas y un esfuerzo concertado de todos los equipos involucrados. “La Fuerza Aérea desplegó un tercio de su flota de bombarderos en una sola noche para realizar esta misión con precisión. Es increíble”, ha destacado Melvin Deaile, también piloto retirado de la USAF.
El precedente más cercano de una hazaña de tal duración lo establecieron en octubre de 2001, cuando Neal y Deaile pilotaron una misión de 44 horas a Afganistán, en los días posteriores a los atentados del 11 de septiembre. En ese entonces, el país se hallaba en situación de máxima alerta y las tripulaciones de B-2 solo volaban esporádicamente para preservar la integridad de las unidades, dedicando la mayor parte de sus jornadas a entrenamientos en aeronaves como el T-38, mucho menos costosas de operar.
Business Insider ha reconstruido el relato de aquella histórica misión en la que, tras despegar desde la Base Whiteman en Missouri, los dos pilotos debieron atravesar el continente y cruzar el océano para llegar, ya entrada la noche, al espacio aéreo afgano. “Antes de despegar para la misión, los aviadores responsables de proporcionar a los pilotos el equipo apropiado para la misión habían comprado cuidadosamente un catre para la parte trasera del bombardero, uno lo suficientemente largo para recostarse”, ha relatado Neal al medio estadounidense, resaltando la improvisación necesaria para descansar en un aparato cuya cabina apenas dispone de un espacio plano de 1,8 metros.
El diseño del B-2 Spirit, una creación de Northrop Grumman, presenta la característica singular de evadir radares gracias a su perfil de “ala volante” y recubrimientos especiales en la superficie. Sin embargo, estas características vuelven al bombardero particularmente vulnerable a daños superficiales, e incluso un pequeño roce durante el reabastecimiento puede comprometer su sigilo. “La superficie de la aeronave contribuye significativamente a su baja observabilidad. Incluso pequeños arañazos en la superficie, como los causados por una pértiga de reabastecimiento desviada, pueden afectar su sigilo”, señaló Deaile.
La dinámica de pilotar un B-2 se diferencia radicalmente de otras aeronaves de combate. “Pilotar un bombardero como el B-2 es como conducir un camión semirremolque después de pasar años en un deportivo”, ha explicado Neal, contrastando su experiencia previa con los ágiles F-16 y F-22 con la complejidad y requerimientos de la nave de mayor envergadura. Dentro de la cabina del Spirit, las oportunidades para descansar son limitadas. Durante su misión récord de 44 horas, Neal confesó haber dormido en total unas cinco horas; el resto de la travesía lo pasó alternando el mando con su compañero y gestionando el estrés propio de cumplir un encargo militar en tiempo real. “No apetece dormir cuando el sol te da de lleno”, ha puntualizado acerca de la sensación de volar hacia el oeste rumbo a Afganistán.
Reabastecimiento en vuelo
Una de las etapas más tensas de estas operaciones de largo alcance resulta el reabastecimiento en vuelo, indispensable para cubrir distancias tan significativas como las requeridas para estas misiones. “Estás en la gasolinera yendo a cientos de kilómetros por hora”, ha descrito Neal, refiriéndose al delicado proceso de aproximarse a un avión cisterna mientras ambos aparatos viajan a gran velocidad. El B-2 necesita unas tripulaciones de reabastecimiento especialmente entrenadas, ya que la configuración y el comportamiento aerodinámico de la aeronave difieren notablemente de otros modelos. En su vuelo récord, Neal y Deaile debieron recibir combustible en siete ocasiones, movilizando en total cerca de 340.000 kilos de combustible para completar la operación.
Además de la destreza, mantener la concentración representa un desafío enorme. Durante vuelos de esta naturaleza, los médicos militares suelen administrar a los pilotos un estimulante para reducir la necesidad de dormir, aunque Neal eligió no tomarla, confiando en la adrenalina y emoción propia de la efervescencia militar ante una misión histórica lo mantuviera despierto. Por su parte, Deaile sí optó por el estimulante para asegurar su nivel de alerta. La alimentación también se relegó a un segundo plano: “Había una nevera de playa en la parte trasera llena de snacks, probablemente carne seca y uvas, o tal vez un sándwich”, ha recordado Neal, quien ha indicado que preferían concentrarse en hidratarse y mantener su energía al mínimo esencial.
La misión a Afganistán implicó la liberación de 12 bombas inteligentes JDAM de 900 kilos cada una, guiadas por GPS, antes de recibir una orden de último momento para regresar al objetivo y desplegar las cuatro restantes de las 16 cargadas inicialmente. Tras finalizar la misión, los pilotos se dirigieron a la base aérea de Diego García, en pleno océano Índico. Sabiendo que terminarían en aquella isla, Neal había empacado un equipo poco común en un bombardero B-2: su caña de pescar. Allí otra tripulación tomaría el control de la nave, mientras ellos retornaron a través de un avión de transporte militar. “Eso fue un poco más cómodo que la forma en que llegamos allí”, ha bromeado Deaile.
Últimas Noticias
De los Teatros del Canal al tatami: así combina Carmen Ruiz su carrera de actriz con el cinturón negro, en ‘La Revuelta’
Las actrices han acudido al programa con David Broncano para promocionar ‘La vida extraordinaria’, la nueva obra que protagonizan en los Teatros del Canal, en Madrid

Joan García habla sobre su convocatoria con la selección y desmiente el interés del Real Madrid en verano: “Tenía claro que mi destino era el Barça”
El portero blaugrana ha comentado en ‘El Larguero’ los detalles de su convocatoria con España y lo que supone la competencia con otros tres guardametas, junto con algunos aspectos de su fichaje por el Barcelona

Yolanda Díaz rechaza la postura de Carlos Cuerpo: “Es inaudito que se coloque del lado de las patronales que incumplen las horas extra”
La ministra de Trabajo, durante una entrevista en Cadena SER, ha reiterado su empeño en corregir el sistema de registro de las horas trabajadas de más para garantizar su fiabilidad

¿Eres alérgico? Ten cuidado con este alimento con alérgeno no declarado
Las autoridades han difundido una alerta urgente sobre un producto alimenticio que contiene ingredientes alérgenos no declarados

Cupón Diario de la Once: comprueba los números ganadores del 24 de marzo
Esta lotería cuenta con una larga lista de premios en efectivo. El mayor asciende hasta los 500 mil euros


