Si para remediar el cansancio a media mañana recurres a tu segundo o tercer café, según expertos en salud cardiovascular ese hábito puede no solo ser inútil, sino potencialmente perjudicial. Según han explicado varios especialistas en un reportaje del medio The Independent, el consumo de cafeína en este momento del día puede alterar los niveles hormonales y afectar el sistema cardiovascular, sobre todo si se realiza con el estómago vacío.
El café puede elevar los niveles de cortisol, hormona que no solo regula el estrés, sino también la inflamación, la presión arterial y el nivel de energía. Según el Dr. Chris Mosunic, médico jefe de la plataforma de bienestar Calm, “el cortisol puede estar alto y aun así sentirnos agotados, o puede estar bajo y sentirnos con energía, como ocurre a media mañana”.
Es entre las 10:00 y las 11:00 horas cuando los niveles de cortisol tienden a descender de forma natural. Añadir cafeína en ese momento puede desequilibrar el ritmo hormonal del cuerpo, según informaciones publicadas en el medio británico. “La cafeína eleva el cortisol y puede amplificar la actividad del sistema nervioso simpático, lo que podría aumentar la presión arterial o la frecuencia cardíaca más de lo habitual”, explicó el cardiólogo Dr. Marschall Runge en declaraciones recogidas también por Parade.
Un efecto invisible pero acumulativo
El sistema nervioso simpático es el encargado de activar la conocida respuesta de ‘lucha o huida’. Una estimulación continua puede suponer una sobrecarga, lo que también puede ocurrir si se abusa del café a media mañana de forma repetida, advierten los médicos.
El Dr. Runge explica, “la estimulación repetida podría estresar el sistema con el tiempo”. De hecho, algunas personas son vulnerables a este impacto. Según The Independent, los grupos más sensibles incluyen a quienes padecen ansiedad, las mujeres durante la menstruación, personas con hipertensión o prehipertensión, y aquellas con variantes que metabolizan la cafeína lentamente, como el gen CYP1A2.
También se ha observado que quienes no consumen café habitualmente pueden experimentar un aumento de la presión arterial incluso con café descafeinado. Según una investigación liderada por el Dr. Roberto Corti, cardiólogo del Hospital Universitario de Zúrich, “hasta ahora atribuíamos los efectos cardiovasculares del café a la cafeína, pero vimos que incluso el café descafeinado puede generar efectos similares”.
¿Cuánto café es seguro al día?
Los expertos coinciden en que un consumo moderado puede aportar beneficios. La FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.) recomienda un máximo de 400 mg de cafeína diarios, lo que equivale a unas cuatro tazas de café. Sin embargo, el cuerpo de cada persona reacciona de forma diferente.
El dietista Anthony DiMarino advierte que niveles elevados de cortisol mantenidos en el tiempo pueden aumentar el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Para combatir el bajón de energía de media mañana, los expertos en The Independent sugieren medidas más sostenibles como mantenerse bien hidratado, realizar una caminata corta o consumir alimentos equilibrados. Como recuerda Runge, “la deshidratación a menudo se confunde con fatiga”.