
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha anunciado una nueva medida que busca poner fin a las renovaciones automáticas de contratos de servicios digitales, como suscripciones a plataformas de streaming, aplicaciones móviles y videojuegos.
Y es que a partir de ahora las empresas estarán obligadas a notificar a los usuarios con al menos 15 días de antelación antes de realizar el próximo cobro, permitiendo así que los consumidores puedan decidir si desean continuar con el servicio o cancelarlo.
Esta iniciativa tiene como objetivo primordial evitar que los usuarios sigan pagando por servicios que ya no desean o donde incluso han olvidado que estaban suscritos. En ese sentido, los contratos de duración determinada, que suelen renovarse automáticamente, deberán incluir una comunicación previa que informe al consumidor sobre el vencimiento del plazo, las consecuencias de no cancelar la renovación y la posibilidad de optar por no continuar con el servicio.
La necesidad de un entorno de consumo que sea transparente
Esta medida, sobre la que se ha hablado en los últimos días desde el Ministerio dirigido por Pablo Bustinduy, pretende fomentar un consumo que sea, en general, más consciente y responsable.
Para ello, se exigirá que los servicios de atención al cliente proporcionen información clara y oportuna sobre las renovaciones automáticas, sin que estas sucedan sin el conocimiento explícito del consumidor.
Es bastante habitual, de hecho, que cuando una persona intenta darse de baja de una de estas plataformas, encuentre serias dificultades para encontrar el botón que permite cancelar el servicio, o bien que al suscribirse durante el primer mes de manera gratuita, no sean debidamente informados de que termina el mes sin pagar y el siguiente si tendrá un gasto.
Es importante, y honrado, que los usuarios puedan tomar decisiones informadas y por ello esta medida evitará que se vean atrapados en renovaciones sistemáticas de servicios que no necesitan o no utilizan, o que incluso tenían pensado cancelar pero no recuerdan bien antes de qué fecha determinada debían hacerlo.
De hecho, según el Ministerio de Consumo, la falta de comunicación previa por parte de las empresas ha llevado a que muchos usuarios mantengan suscripciones activas sin ser plenamente conscientes de ello, lo que genera un gasto innecesario en un momento en el que el alto precio de la vida hace que muchas personas vivan de forma bastante precaria.

¿Qué plataformas van a verse afectadas?
Esta regulación, sobre la que todavía no se ha especificado cuando entrará en vigor, va a afectar a empresas de sobra conocidas que operan en el ámbito digital, como puede ser Netflix, Spotify y otras plataformas similares como Max, o Amazon Prime, que deberán ajustar sus políticas de renovación para cumplir con los nuevos requisitos.
Se espera que esta medida beneficie a muchas personas, pero especialmente a aquellos consumidores que, debido a la automatización de los procesos de renovación, han perdido el control sobre sus gastos en servicios digitales y no tienen información real sobre lo que están gastando en el caso de que estén suscritos a varias de ellas, como, de hecho, suele ser común.
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