Cristina Pedroche ha publicado su primer libro, Gracias al miedo, en el que condensa meses de reflexiones y se expone como nunca. Por qué sí, Cristina Pedroche es de sobra conocida y, de hecho, lo normal es que su nombre vaya ligado a polémicas sobre su vida personal, sus decisiones, su ropa o una frase que haya dicho, pero esta es la primera vez que comparte con total sinceridad la parte más gris de su vida tras ser madre.
Todo comenzó poco después del nacimiento de Laila pues, cuando debería estar en el momento más feliz de su vida, empezó a tener sentimientos encontrados, a tener miedo de todo lo relacionado con la pequeña, a no poder dejar de llorar. Fue entonces cuando su psicóloga, la misma que trata a su marido, David Muñoz, le recomendó que empezara a escribir para intentar poner palabras a esos sentimientos tan fuertes. “Fui escribiendo mientras la niña dormía, entre teta y teta”, ha contado en la presentación del libro, en la que Infobae España ha estado presente.
Este trabajo es el resultado de todo ello, de su sinceridad y del trabajo que ha hecho tanto con la psicóloga como en el psiquiatra y que, sin ser “un libro de autoayuda” ni buscar “dar lecciones a nadie”, pretende dar un poco de luz a un tema que sigue siendo tabú y por el que pasan todas las mujeres que dan a luz: el posparto. Ella, como muchas mujeres, está pasando por una etapa muy dura que no termina de entender. “Me ponía a llorar y no sabía ni qué me pasaba”, ha confesado.
PUBLICIDAD
Y aunque está un poco mejor, sigue teniendo días muy duros. “¿Estoy recuperada? No. ¿No voy a tener miedos? No. Voy a tener miedos siempre, pero esto me está sirviendo para saber que puedo. Me agarro a esos pensamientos de que sí que pude y me armo de valor, de información o de lo que necesite”, ha afirmado sobre este proceso.
Lo más duro de todo, según ha contado, es lo relacionado con su hija, a quien quiere proteger del circo mediático. “A mí me pueden decir lo que sea. Pero a mi hija que no se la toque. Me han dicho mucho (en redes) que ‘qué pena ser hija de la Pedroche’ y a veces lo pienso... ¿Qué culpa tiene ella del trabajo que yo tengo y de haber levantado este odio? Me muero de pena al pensar que cuando vaya al colegio le dirán algo...”, ha dicho muy emocionada. Y es que si bien se ha mostrado entera durante toda la presentación, en ocasiones ha tenido que hacer una pausa para coger aire, embargada por tantos sentimientos.
La intimidad de su bebé
Cristina Pedroche es consciente de que todo lo relacionado con su vida, sobre todo la privada, despierta mucha curiosidad, y no siempre es positivo. Y aunque gran parte de ese hate le llega a través de las redes sociales, en ocasiones también lo hace de forma directa. Eso le pasó al poco de dar a luz, en el mismo hospital: “Mi primer trauma en mi maternidad fue en el hospital. Escuché a unas personas criticarnos a mi marido, a mi hija y a mí. ¿Cómo te proteges de eso? Yo me metí en la habitación y me fui a casa a esconderme”, ha recordado.
PUBLICIDAD
Eso le ha provocado un recelo más que entendible para preservar su intimidad familiar y es que no quiere que su hija sea un personaje público. “Quiero protegerla de esos comentarios tan malos y por ello no voy a mostrarla en redes sociales”, ha dejado claro. “No quiero que tengan información de mi hija y me gustaría que los periodistas y paparazzis me respetaran. No deben hacerle fotos porque yo no quiero. Aunque luego la pixelen, esa foto está en algún lado sin pixelar y, además, si yo no la muestro despierta más morbo. Quiero confiar en la prensa y la privacidad, ¿pero quién me dice que esa fotografía se va a quedar ahí? ¿Cómo freno que no se exponga?”, ha seguido.
Precisamente este tema es uno de los más la preocupan, pues por mucho que hable con su terapeuta sobre el asunto no hay una solución fácil. “No tengo unas herramientas, no me acostumbro. Cada vez que salgo del aeropuerto estoy fatal. Intento cubrirla por si acaso... ¿Pero qué pasará cuando ande o corra?”, ha planteado.
Tras estas confesiones muchos se preguntarán que entonces por qué saca este libro y se expone de esta manera, arriesgándose a las críticas y polémicas, si quizás lo más fácil sería guardárselo para ella misma. Pero tiene clara la respuesta: “Porque creo que si comparto mi historia puedo ayudar a otras personas que se sientan identificadas con lo que me ha pasado a mí y, quizá, hasta les pueda venir bien saber cómo lo he ido gestionando yo”.
PUBLICIDAD