Ser funcionario en España, sueño de muchos, logro de pocos: “No hay oposiciones fáciles. Si hay que estudiar menos, se compite contra más gente”

Las personas que consiguen hacerse con un empleo público pueden pertenecer al Grupo A, B, C o E, cada uno de los cuales tiene un sueldo base diferente, al que hay que sumar complementos

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La posibilidad de conciliar y la estabilidad laboral son los principales motivos que llevan a las personas a opositar. (Efe)
La posibilidad de conciliar y la estabilidad laboral son los principales motivos que llevan a las personas a opositar. (Efe)

Prepararse unas oposiciones no es una tarea sencilla. Esto conlleva un sinfín de horas de estudio. Y tener claro que “no hay ningunas fáciles porque, si hay que estudiar menos, se compite contra más gente”, garantiza el responsable de comunicación de OpositaTest, Jacobo Fariña. Al final del camino, se vislumbra la meta: un trabajo de por vida (salvo que se cometa alguna infracción) y un sueldo garantizado. Aunque no todos llegan al objetivo y hay quienes se quedan por el camino, quienes lo logran se convierten en funcionarios, que pueden ser de diversos tipos, en función de los requisitos que exija el empleo público y del salario base que cobren.

Estabilidad laboral”. Es esto lo que lleva a la inmensa mayoría de personas a opositar. Desde el centro de formación OpositaTest explican que hay varios tipos de perfiles, desde jóvenes que acaban de terminar sus estudios, pasando por aquellos que ya tienen experiencia en el mercado profesional, hasta los que “han trabajado unos años y las condiciones no les satisfacen”. En este último caso, no siempre les importa el sector al que acceder, “les da igual que sea administrativo, auxiliar administrativo o cualquier otro”, ya que lo que les motiva son las condiciones que tienen en la función pública, que no han encontrado en la privada.

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Los turnos partidos, las largas jornadas de oficina o ser autónomo, trae consigo problemas para alcanzar un equilibro entre la vida personal y laboral. Y es precisamente esto, la posibilidad de conciliar y de disfrutar de horarios de trabajo más reducidos y de mayor flexibilidad, otro de los principales objetivos que persiguen los opositores. Todo ello, sin olvidar la formación continua y las opciones de las que disponen para que haya promoción interna.

Fariña recomienda a quienes se plantean si prepararse o no unas oposiciones, que no lo duden: “Estamos en un muy buen momento y van a seguir viniendo muy buenos años de convocatorias porque se van a jubilar muchos funcionarios”. De ahí que sean necesarias personas que repongan esos puestos. Para quienes ya están inmersos en el proceso, les aconseja que estén 100% seguros de lo que hacen y de que se enfrentarán a días de estudio y a un esfuerzo del que no tienen garantía que vaya a servir. “Sea el mismo año u otro, se puede conseguir”, dice.

El opositor como deportista de élite

Ser funcionario implica tener un trabajo de por vida y un sueldo garantizado. (Ricardo Rubio - Europa Press)
Ser funcionario implica tener un trabajo de por vida y un sueldo garantizado. (Ricardo Rubio - Europa Press)

Para el responsable de comunicación de OpositaTest, el opositor ha de ser como un deportista de élite: lo primero que debe tener, a su juicio, es un buen material de estudio, con el temario actualizado y exámenes. Pero a esto se unen otros ingredientes que son igual de básicos: el esfuerzo y la constancia. “Es muy importante no desanimarse a la primera o si se tiene un mal día de estudio, sino que hay que ser lo más regular posible para lograr el objetivo”, reivindica.

Hay quienes se ven obligados a compatibilizar las oposiciones con un empleo a tiempo parcial o completo, y esto, sumado a la vida familiar, puede llegar a generar frustración, sobre todo, “en alguien que no tiene los ingresos que necesita”. Y es que hay que tener en cuenta que los expertos recomiendan dedicar al estudio unas ocho horas diarias, lo que es “duro y complicado”.

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Por ello, son muchas las personas que se retiran a medio camino o cambian de oposición a otra con un temario menos extenso y exigente, algo frecuente, por ejemplo, en el caso de los jueces y fiscales, del Grupo A1, “con cientos de temas y unas pruebas muy duras, por lo que van bajando el nivel poco a poco”.

¿Hay oposiciones fáciles de aprobar?

En contra de lo que muchos creen, “no hay oposiciones fáciles”, tal y como recalcan en OpositaTest. Para hablar de esta cuestión, hay un factor clave: el número de temas, lo que determina si hay que estudiar más o menos. Pero, si se da la segunda circunstancia, es habitual que “se presente más gente, por lo que se compite contra una ratio superior”, advierte Fariña.

Así, hay que distinguir entre los tres grupos a los que pueden pertenecer los funcionarios, según la categoría profesional:

  • Grupo A1 y A2. Hay que contar, como mínimo, con un título universitario de grado. Acceder a esta categoría es más complejo, debido al temario y la dificultad de las pruebas. “Suelen ser oposiciones muy vocacionales por su dificultad, así que se compite contra personas muy preparadas y que tienen su objetivo muy claro”, explica el experto.
  • Grupo B. Es necesario disponer del título de técnico superior.
  • Grupo C1 y C2. Son las que menos temario tienen. Basta con tener el título de bachiller o técnico o la ESO. “Aquí cada vez se está presentando más gente con formación universitaria”, cuenta Fariña.

Los funcionarios que tienen el sueldo más alto de España

Los funcionarios que pertenecen al Grupo A1 son los que tienen el sueldo más alto. (AFP)
Los funcionarios que pertenecen al Grupo A1 son los que tienen el sueldo más alto. (AFP)

Jueces y fiscales, inspectores de Hacienda o de Seguridad Social… son estos algunos de los funcionarios que tienen los sueldos más altos y que coinciden en algo: todos pertenecen al Grupo A. Esto demuestra que sus ingresos mensuales van ligados a la dificultad de la oposición. Como indica Fariña, “si quieres un mejor salario, lo más habitual es que tu oposición tenga un temario más extenso”. Por tanto, mientras que un abogado del Estado puede cobrar 70.000 euros brutos al año, un juez de primera instancia algo más de 47.000 euros brutos al año.

Pero lo cierto es que el sueldo real de los funcionarios no se puede establecer con exactitud, dado que parten de una base a la que se han de sumar complementos. “Se puede ser del mismo grupo, pero si unos están destinados en Canarias o Ceuta y Melilla, por estar fuera de la Península, tienen pluses”, relatan en OpositaTest. Además, otros asuntos que influyen son las nocturnidades, el horario o la peligrosidad.

  • Grupo A1: 17.049,72 euros brutos anuales. Engloba a jueces, fiscales, altos cargos de la Administración, diplomáticos…
  • Grupo A2: 14.992,66 euros brutos anuales. Engloba a técnicos de gestión procesal y administrativo, de Hacienda, informáticos del cuerpo de sistemas...
  • Grupo B: 13.368,50 euros brutos anuales. Engloba a los técnicos de seguridad y salud, entre otros.
  • Grupo C1: 11.482,74 euros brutos anuales. Engloba a bomberos, técnicos de emergencias…
  • Grupo C2: 9.733,12 euros anuales. Engloba a auxiliares de farmacia, de bibliotecas...
  • Grupo E (Agrupación profesional): 8.919,96 euros anuales. Engloba a operarios de limpieza, vigilantes, albañiles…