
Rubén García, hostelero que regente Casa Puentes, un restaurante ubicado en Vigo, le ha cambiado la vida a dos de sus clientes. Según ha contado el diario El Faro de Vigo, el dueño de este restaurante le cambio la vida a dos de sus clientes. Este les llamó para decirles que eran millonarios de un boleto que todavía no había pagado.
Los sorteos de lotería siempre traen historias curiosas, y esta no es para menos. El pasado sábado, tanto la vida de Rubén como la de los dos premiados cambió para siempre cuando les informó que habían ganado 1.300.000 euros a través de un boleto de la Primitiva que habían encargado y que todavía no estaba pagado (y que tenía un precio de 12 euros).
PUBLICIDAD
Te puede interesar: Qué le pasó al grupo Supersubmarina: así fue el accidente que interrumpió su éxito y les dejó secuelas
Uno de los premiados se iba de viaje a Italia
Los hechos ocurrieron a finales de marzo. Uno de los clientes del restaurante que regenta Rubén iba a irse de viaje a Italia y le llamó para pedirle que le hiciese una primitiva de tres apuestas para él y su amigo. El cliente las dejó pedidas pero no pagadas. Pero durante su viaje, recibió una llamada que lo cambió todo.
PUBLICIDAD
Como cuenta el medio, este pasado sábado el dueño se encontraba en el local cuando recibió un aviso de que uno de los bonos de la Primitiva había sido premiado con más de un millón de euros. Entonces es cuando Rubén comprobó en su teléfono si el boleto que le estaba reservando a su cliente era el premiado. Efectivamente, lo era.
Pese a que no estaba pagado, Rubén cuenta a El Faro de Vigo que para él vale más “el honor” que “todo el dinero del mundo”, por lo que decidió actuar con honestidad y avisar al cliente de que había sido uno de los ganadores del premio, aunque no estuviera pagado.
PUBLICIDAD
Te puede interesar: La justicia absuelve a un abogado acusado de apropiarse de 750 euros de un cliente: el perjudicado murió antes de la vista oral
Pese a que, según se relata, ya eran pasadas las 22.30 de la noche, el dueño de Casa Puentes, no dudó en llamar para dar la noticia. Sin embargo, el propietario aseguró que su amigo y cliente no le creía y pensaba que “le estaba tomando el pelo”. “Él se negó a creerme, hasta el punto de que tuve que colgarle y pasarle las capturas de pantalla”, cuenta al medio.
PUBLICIDAD
Tras pasarle las imágenes y comprobar que se trata del boleto ganador para él y el compañero con el que comparte las primitivas, hicieron una videollamada los tres para comentar lo ocurrido. El Faro de Vigo asegura que uno de los dos premiados incluso se pidió el lunes siguiente libre para celebrar lo ocurrido.
Sin embargo, el dinero no ha cambiado las rutinas de los clientes de este restaurante ubicado en el número 11 de la calle Progreso de Vigo. Según cuenta el diario, la misma mañana en la que se conocía la noticia fueron a tomarse un café para celebrarlo, e invitaron también al propietario, ya que gracias a su honestidad obtuvieron el dinero.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La CNMV multa a Gerard Piqué y José Elías con 300.000 euros por el uso de información privilegiada en la oferta de Atrys sobre Aspy
El supervisor sanciona con 200.000 euros al exfutbolista por comprar 104.166 acciones y al empresario con 100.000 por comunicarle datos reservados sobre la operación

La inestabilidad y un ambiente frío poco habitual para la época marcarán el tiempo durante toda la semana
Lluvias persistentes, cielos cubiertos y temperaturas en descenso afectarán a buena parte del país, según el pronóstico de la Aemet

Precio del oro en España hoy lunes 11 de mayo: los máximos y mínimos que alcanzó el metal
Conoce cuáles fueron los últimos movimientos que registró el metal precioso en el mercado

Lucía Menéndez, abogada: “Un abogado de oficio no significa que sea malo ni gratis”
La especialista explica qué conviene saber antes de recurrir a este servicio

La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un venezolano que basó su solicitud en la “escasez de alimentos” y “falta de oportunidades laborales” en su país
La principal razón del rechazo ha sido que “no ha quedado acreditada la existencia de persecución ni un temor fundado de sufrirla”, como exige la ley española



