El Gobierno reconoce que el 58% de los potenciales beneficiarios del IMV no lo solicita, pero llega a 560.000 hogares en febrero

Seguridad Social empieza a publicar datos mensuales de alcance de la prestación, lo que permite saber cuántos hogares reales la cobran en cada momento en vez de acumulados. Sin embargo, no se conoce la eficacia del IMV porque no hay un cálculo oficial de cuántos deberían recibirlo

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Un autobús informativo del Ingreso Mínimo Vital, en la sede del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en octubre de 2022. (Marta Fernández Jara - Europa Press).
Un autobús informativo del Ingreso Mínimo Vital, en la sede del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en octubre de 2022. (Marta Fernández Jara - Europa Press).

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones publica desde este jueves nuevos datos del alcance del Ingreso Mínimo Vital (IMV) después de las críticas de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) y de gran parte de la comunidad académica. La cartera de Elma Saiz pasa a ofrecer datos mensuales de los beneficiarios de esta prestación, más allá de los acumulados desde junio de 2020 (como hacía hasta la fecha), lo que permite saber cuántos beneficiarios reales hay en cada momento.

Según la nueva estadística, 557.405 hogares han cobrado el IMV en febrero de 2024, lo que traduce en llegar a un total de 1.669.361 personas porque esta prestación no contributiva se concede por unidad familiar. La cifra de beneficiarios ha aumentado un 28,13% en comparación con el año anterior y, según la serie reconstruida por el ministerio, ha experimentado un fuerte repunte tras el refuerzo de las campañas informativas, como el autobús que ha ido recorriendo todas las provincias y la colaboración con organizaciones sociales como Cáritas y Cruz Roja.

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Sin embargo, los datos del ministerio continúan sin arrojar una imagen completa de la eficacia de la prestación porque a la cifra de beneficiarios no acompaña un cálculo de cuántos son los potenciales beneficiarios, ni en términos mensuales ni anuales. Tampoco se conoce cuál es el objetivo numérico de la prestación, es decir, a cuántas personas u hogares quiere llegar, solo que tiene la finalidad de reducir la pobreza y la desigual redistribución de la renta.

Respecto a esta cuestión, fuentes del ministerio se limitan a señalar y a reconocer el segundo informe de la AIReF sobre el IMV, que estima que el 58% de los hogares que podrían recibir la renta mínima estatal en 2022 (469.000) no lo hacía porque no la solicita. Este fenómeno es conocido como non take-up y se produce en todos los tipos de prestación que se deben solicitar como paso previo a recibirla.

A pesar de que Seguridad Social no publica un dato oficial de tasa de non take-up ni de tasa de cobertura, las fuentes ministeriales aseguran que sus cifras son cualitativamente similares a las de la AIReF en este aspecto y afirman que su análisis es el mejor y más riguroso hecho hasta la fecha. Esto contrasta con las duras críticas del anterior ministro del ramo, José Luis Escrivá. “Algunos de los datos incluidos en el informe y los análisis que de ellos dependen adolecen de escasa calidad y falta de fundamentación, lo que pone en entredicho sus conclusiones”, defendieron fuentes del ministerio cuando la AIReF publicó el informe en junio de 2023.

Los datos de Seguridad Social son mayores que los de la AIReF

La realidad es que los datos de la AIReF de dicho informe no coinciden con los del ministerio publicados este jueves. El organismo dirigido por Cristina Herrero cifró en 284.000 los hogares beneficiados en diciembre de 2022, mientras que Seguridad Social cuenta 406.635 en la misma fecha. En cuanto al gasto, el ministerio informa de un desembolso de 2.693 millones en diciembre de 2022, mientras que la AIReF detectó solo 1.900 millones.

Según fuentes ministeriales, la discrepancia se debe a que los datos de Seguridad Social incluyen también a quienes perciben el CAPI, un complemento para la infancia que forma parte del IMV, pero se puede conceder de manera independiente. De hecho, esto sucede porque tiene unos umbrales de renta y patrimonio más saltos, por lo que hay beneficiarios que sobrepasan el IMV, pero sí tienen derecho al CAPI.