¿Qué pasó dentro del piso 86? Un fallo en un toldo eléctrico pudo originar el devastador incendio de Valencia que superó los 800 grados

Es la principal hipótesis con la que trabaja la Policía. La segunda clave es averiguar qué tipo de elemento de la fachada sirvió de acelerante para que los dos edificios ardieran en hora y media

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Bomberos en una grúa sanean la fachada quemada del edificio de 14 plantas en el barrio valenciano de Campanar. (Rober Solsona / Europa Press)
Bomberos en una grúa sanean la fachada quemada del edificio de 14 plantas en el barrio valenciano de Campanar. (Rober Solsona / Europa Press)

¿Qué pasó dentro del piso 86? Es la clave para averiguar el origen del incendio que se declaró el pasado jueves en un edificio residencial de Valencia y que provocó la muerte de diez personas. Los expertos de la Unidad de Análisis e Investigación de la Brigada Provincial de Policía Científica de la Policía Nacional barajan, como principal hipótesis, un fallo en el sistema eléctrico de un toldo de la vivienda número 86, situado en la séptima planta y foco del fuego.

Las grabaciones del origen del incendio, tomadas desde la calle, indican que las llamas empezaron a surgir en el balcón y la fachada del piso 86 y que podrían proceder de una cortina o un toldo. En esos momentos el inquilino de la casa, que vive de alquiler, no estaba. La Policía ya le ha localizado, ya que estaba de viaje fuera de Valencia, y este ha señalado que cree que no dejó ningún dispositivo eléctrico funcionando, según ha adelantado este lunes el diario Levante EMV. La ausencia del inquilino abunda, por tanto, la hipótesis de un cortocircuito como posible causa. Dado que se trata de dos edificios completamente domotizados y alimentados únicamente por electricidad, han sido descartados focos de combustión alternativos como el gas.

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Otro de los aspectos de la investigación es intentar dilucidar cuál era el material de la fachada del edificio siniestrado que provocó que el incendio se propagara tan rápidamente. El fuego se originó en uno de los dos bloques en los que se compone el complejo residencial, de 14 plantas, y antes de que ardiera totalmente, ya se había extendido al otro edificio contiguo de nueve plantas. Los dos inmuebles estaban totalmente en llamas en menos de una hora y media. Además, el fuego avanzó de la fachada al interior de los dos edificios.

De momento, se trabaja con que el recubrimiento de las placas de aluminio de la fachada o que el composite (resinas) del interior de las mismas actuara como un acelerante. Además, ese jueves hacía en Valencia un fuerte viento que ayudó a propagar llamas con rapidez. Los cuerpos de los diez fallecidos fueron localizados en las plantas octava y novena, justo en las dos plantas superiores de donde se originó el incendio. Hace casi doce años, en 2012, el edificio de las 14 plantas sufrió un percance parecido que afortunadamente no terminó con las mismas consecuencias. Entonces ardió por completo la vivienda de la puerta 51, pero el fuego no se propagó. La causa fue otro cortocircuito en un enchufe donde se estaba cargando un teléfono móvil.

Un hombre espera ser rescatado por los bomberos en medio de un incendio en un edificio de apartamentos en Valencia, España, el 22 de febrero de 2024. REUTERS/Eva Manez
Un hombre espera ser rescatado por los bomberos en medio de un incendio en un edificio de apartamentos en Valencia, España, el 22 de febrero de 2024. REUTERS/Eva Manez

Las muestras de ADN de las diez víctimas mortales ya están tomadas para poder identificar correctamente a todos los fallecidos. Así lo ha adelantado este lunes la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé. El deterioro de algunos de los cuerpos provocado por las altísimas temperaturas que se alcanzaron durante el incendio, estimadas en más de 800 grados, impedirá conocer la causa exacta de su muerte en varias de las víctimas, aunque la principal hipótesis es que todos murieron por respirar el monóxido de carbono del fuerte humo que provocaron las llamas, como prueban los elevados niveles de carboxihemoglobina detectados en algunas víctimas. Es decir, que las quemaduras de los cuerpos son post mortem.