¿Es posible prevenir las varices? Estas son las vitaminas que mejoran la circulación sanguínea

Una buena salud cardiovascular se traduce en una buena salud general, que se puede obtener a través de una dieta variada y equilibrada

Compartir
Compartir articulo
Una mujer con dolores en las piernas por varices (Shutterstock)
Una mujer con dolores en las piernas por varices (Shutterstock)

Las varices en las piernas son venas hinchadas, retorcidas y dilatadas que pueden ser de color rojo o azul y se localizan generalmente en las piernas, aunque también pueden aparecer en otras partes del cuerpo. Estas venas varicosas pueden causar síntomas como dolor, picor, sensación de cansancio, hinchazón, calambres musculares e incluso úlceras cutáneas que no sanan fácilmente. Algunos factores que pueden contribuir a su desarrollo incluyen válvulas débiles en las venas, antecedentes familiares, obesidad y estar de pie o sentado durante períodos prolongado.

Las vitaminas juegan un papel crucial en el mantenimiento de la salud cardiovascular y la prevención de afecciones como las varices en las piernas. Entre las vitaminas más importantes para mejorar la circulación y prevenir las varices se encuentran las vitaminas B, C, E y K, cada una con sus propios beneficios específicos.

Te puede interesar: Cómo actúan los médicos ante la violencia sexual: “Atendemos a mujeres agredidas por un desconocido. Las que sufren maltrato continuo no acuden a Urgencias”

  • Vitamina B: Las vitaminas del complejo B, incluyendo la vitamina B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina), B6 (piridoxina), B9 (ácido fólico) y B12 (cobalamina), son fundamentales para el metabolismo de los glúcidos, lípidos y proteínas. Estas vitaminas desempeñan un papel importante en la producción de glóbulos rojos y en la síntesis de neurotransmisores. Una deficiencia de vitaminas B puede conducir a problemas en el sistema circulatorio, como anemia, que afecta la oxigenación de los tejidos y puede empeorar las varices.
  • Vitamina C: La vitamina C es un poderoso antioxidante que ayuda a proteger a las células del daño causado por los radicales libres, que pueden dañar las paredes de los vasos sanguíneos y contribuir al desarrollo de varices. Además, la vitamina C es esencial para la producción de colágeno, una proteína estructural importante para la salud de los vasos sanguíneos y la piel. Consumir suficiente vitamina C puede fortalecer las paredes de los vasos sanguíneos y mejorar la circulación en las piernas, lo que ayuda a prevenir la formación de varices.

Te puede interesar: Cuál es la fruta con pocas calorías recomendada para adelgazar y que es fuente de vitamina C

  • Vitamina E: Al igual que la vitamina C, la vitamina E es un antioxidante que protege las células del daño oxidativo. También tiene propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a reducir la inflamación en las venas y mejorar la circulación sanguínea. La vitamina E también puede mejorar la elasticidad de los vasos sanguíneos, lo que facilita el flujo sanguíneo y reduce la presión sobre las venas de las piernas, lo que disminuye el riesgo de varices.
  • Vitamina K: La vitamina K desempeña un papel crucial en la coagulación sanguínea, lo que ayuda a prevenir hemorragias y promueve la cicatrización de heridas. Además, la vitamina K contribuye a la salud de los vasos sanguíneos al ayudar a prevenir la acumulación de calcio en las paredes de las arterias y venas. Esto es importante porque el endurecimiento de las arterias puede dificultar el flujo sanguíneo y aumentar la presión sobre las venas, lo que puede contribuir al desarrollo de varices.
Romina Pereiro habla de la importancia de una alimentación equilibrada para fortalecer nuestro sistema inmunológico.

En conjunto, estas vitaminas desempeñan un papel fundamental en la promoción de una circulación sanguínea saludable y en la prevención de las varices en las piernas. Es importante obtener estas vitaminas a través de una dieta equilibrada que incluya una variedad de alimentos ricos en nutrientes, como frutas, verduras, nueces, semillas, productos lácteos y proteínas magras.

Además, en algunos casos, puede ser necesario suplementar con vitaminas, especialmente si hay deficiencias nutricionales o si se tienen factores de riesgo para problemas circulatorios. Sin embargo, es importante consultar a un médico antes de comenzar cualquier régimen de suplementos vitamínicos.