13 de noviembre de 2014. Mayakoba, un resort incomparable en plena Riviera Maya, acoge la primera experiencia en el PGA Tour de un golfista español todavía aficionado, al que se le augura un porvenir magistral entre los profesionales. Se llama Jon Rahm, acaba de cumplir 20 años y está afincado en Estados Unidos, puesto que estudia en la Universidad de Arizona State. Invitado por uno de los patrocinadores del torneo entonces denominado OHL Classic, su palmarés reciente como amateur asusta: campeón de España, campeón de Europa por equipos, campeón de la Copa Palmer (una suerte de Ryder Cup universitaria), campeón del mundo individual y medalla de bronce mundialista por equipos. Ese día, termina la jornada a cinco golpes de los líderes. Posteriormente, y a pesar de su buen arranque, no superará el corte. Pero una cosa queda clara: no hay que perderle la pista a este chaval vasco.
blockquote class="twitter-tweet" data-media-max-width="560">La joya del LIV Golf, Jon Rahm habló luego de las críticas que ha tenido tras su incorporación, mencionando la frase “Corazón que no ve, corazón que no siente”
— Adrenalina (@adrenalina) January 31, 2024
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2 de febrero de 2024. El Campo de Golf El Camaleón, primero de toda América Latina en el que desembarcó el PGA, es ahora uno de los 14 escenarios del LIV Golf. Un circuito del que Arabia Saudí es mecenas y que a finales de 2023 acogió con los brazos abiertos al que, evidentemente, es el fichaje estrella de entre todos los que ha acometido desde su creación: Jon Rahm. El número tres del mundo, a los 29, ha pasado a ser el principal referente del nuevo tour por el que pueden optar los profesionales (desde 2022). El acuerdo económico que alcanzó es descomunal: 550 millones de dólares hasta 2029. Una etapa distinta comienza para él, como antaño, en México. Casi una década más tarde.
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Será así porque el vigente ganador del Masters de Augusta, que podrá seguir disputando este y el resto de grandes del golf a pesar de todo, debuta a partir de este viernes en el LIV. Lo hace como capitán de uno de los 13 equipos en competición, el Legión XIII. A Rahmbo le sonaba la denominación de los tebeos de Astérix y Obélix, así que decidió adoptarla por los valores de “valentía y lealtad” que representa. Su logo es un león. “Lógicamente, por el Athletic”, asegura el propio interesado: la tierra llama lo suyo.
El ejército de Rahm lo completan el inglés Tyrrell Hatton, el zimbabuense Kieran Vincent y el estadounidense Caleb Surratt. El primero llegó a ser el quinto clasificado del ranking mundial. El segundo sólo tiene una victoria como profesional en su palmarés. El tercero lideró el golf a nivel júnior en su momento y fue sexto en términos planetarios como aficionado. Son los compañeros con los que el vencedor en dos grandes (el US Open de 2021 también le pertenece) tratará de prosperar en los próximos meses.
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El LIV Golf que espera a Rahm
Las Vegas, Yeda, Hong Kong, Miami, Adelaida, Singapur, Houston, Nashville, Andalucía, Reino Unido, Greenbrier y dos localizaciones aún por anunciar (una individual y otra por equipos) asistirán al concurso venidero de Rahm. Sergio García, Eugenio López Chacarra y David Puig son el resto de españoles de un LIV Golf que ha sabido rodearse muy notablemente: Dustin Johnson, Phil Mickelson, Brooks Koepka, Bryson DeChambeau, Louis Oosthuizen…
En el LIV, se juega durante tres días, en lugar de los cuatro habituales. Los hoyos pasan a ser 54 y no los 72 del PGA. Deja de haber cortes y hay que tener en cuenta el rendimiento individual y el colectivo de forma simultánea: las tres mejores puntuaciones de los equipos computan en las dos primeras jornadas, mientras que el tercer día se conoce a la escuadra ganadora del evento en cuestión gracias a la suma del resultado de todos sus componentes (cuatro).
Además, hay libertad de vestimenta, sin el código que suele imperar en el circuito rival, y se tarda menos en completar las distintas rondas, ya que se arranca a la vez. Por si cabía alguna duda, se gana más dinero en concepto de premios. Hablamos de 25 millones de dólares de bolsa (20 en individuales y cinco por equipos). Lo que significa que el vencedor de un torneo del LIV Golf se agencia cuatro millones y que los integrantes de cada equipo ganador perciben 750.000 dólares por cabeza.
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Esta es la realidad que se va a encontrar Jon Rahm, con estas tierras mexicanas dominadas por las lagunas cristalinas, la selva tropical y las playas como idílico punto de partida. El estreno va a llegarle sin patrocinadores, por increíble que parezca esta afirmación. Podrá con ello en un campo en el que no olvida que acabó décimo en 2015 (continuaba siendo amateur) y donde su propio padre le hizo de caddie. El cuento es un tanto distinto en nuestros días, pero el círculo se cierra en El Camaleón. Allí, haciendo honor al reptil, el de Barrika cambiará de color para siempre.