El exceso de trabajo marcó la etapa de Antonio Banderas en Hollywood, donde encadenó siete películas consecutivas sin descanso. Ese período precedió al ataque al corazón que sufrió en 2017, según relató en una entrevista reproducida por SensaCine a partir del pódcast Ac2ality.
El actor contó que atravesaba un mal momento personal, se refugió en el trabajo con la idea de ganar dinero y pasó de un rodaje a otro sin volver a casa. Según SensaCine, ese ritmo terminó por pasarle factura y coincidió con el infarto que sufrió en 2017 y que, según dijo, pudo costarle la vida.
Banderas describió aquel periodo como una huida en plena mala racha personal. “Me refugié prácticamente en esa idea y en el trabajo, así que me hice siete películas seguidas, sin descanso y sin ir a casa”, dijo, según SensaCine.
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En ese mismo relato, añadió que pasó de “hotel en hotel” y de “avión en avión”, sin frenar, y que incluso aceptó proyectos que después ni vio. “Hice películas rusas que ni vi... Cosas rarísimas”, afirmó.
El divorcio, el exceso de trabajo y el infarto de 2017
“En ese momento me importaba todo un carajo, pero pagué el precio de lo que sucedió. Además, coincidió con la época de mi divorcio; se juntaron muchas cosas”, explicó.
La factura llegó en 2017, cuando sufrió el ataque al corazón al que aludió en esa conversación. Según el texto de SensaCine, aquel episodio pudo costarle la vida.
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Después de recuperarse, el intérprete explicó que ese momento le dejó una lección y le hizo cambiar de vida. Según el periódico, ese golpe llegó tras volcarse durante demasiado tiempo en el trabajo y en una rutina de desgaste físico y emocional.
Durante su proceso de recuperación, Banderas comenzó a replantear sus prioridades y a valorar aspectos de la vida que antes quedaban relegados por la intensidad laboral. El actor buscó reconectar con su entorno más cercano, fortaleciendo la relación con su hija y reencontrándose con viejos amigos.
Además, dedicó tiempo a proyectos personales fuera del cine, como la apertura de un teatro en Málaga, donde impulsó iniciativas culturales y de formación artística. Ese cambio de enfoque le permitió encontrar un mayor equilibrio, alejándose del ritmo frenético que había marcado los años previos y apostando por una vida más estable y consciente.
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De estrella en Hollywood a una vida entre Málaga y Madrid
La etapa en Hollywood había comenzado años antes, cuando Pedro Almodóvar impulsó su proyección internacional. Banderas ya había trabajado con el director en tres películas, pero Mujeres al borde de un ataque de nervios impulsó su proyección internacional.
Tras ese salto, su primer papel en Hollywood fue en Los reyes del mambo tocan canciones de amor, en 1992. Durante los años 90 sumó títulos como Philadelphia, Entrevista con el vampiro, Desperado y La máscara del zorro.
Su relación con Melanie Griffith reforzó además su presencia como figura muy seguida por la prensa. Con el tiempo, dejó atrás la vida agitada en la meca del cine y regresó a España para alternar estancias entre Málaga y Madrid.
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Ese ascenso también quedó retratado en un recuerdo de Carmen Maura, citado por SensaCine a partir de una entrevista en Hoy por hoy de la Cadena Ser en 2023.
“Me acuerdo perfectamente de Antonio. Era un niño pequeño, no sé qué edad tenía, pero era un enano. Me acuerdo perfectamente que se puso el pelo para atrás, dijo ‘me encanta esto’ y ahí se quedó”, recordó.
En la actualidad, Banderas mantiene una conexión activa con el cine español, participando en producciones nacionales y colaborando con nuevos talentos.