“Este personaje me llevó a un lugar en el que no había estado nunca”, afirmó Hugh Jackman sobre Robin Hood

El actor ligó esa reacción a una experiencia oscura durante el rodaje. El papel exigió inmersión física y emocional, además de una revisión de límites internos

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Hugh Jackman afirmó que Robin Hood lo llevó a un lugar inédito y que estaría bien no hacer otra película después de ese papel (A24)

La muerte de Robin Hood dejó a Hugh Jackman con una sensación, hasta el punto de admitir que estaría bien no volver a hacer otra película. En declaraciones recogidas por la revista Fotogramas, el actor vinculó esa reacción a una experiencia oscura con el personaje.

El actor presentó la película como un trabajo de dureza física y emocional, atravesado por una violencia deliberadamente perturbadora.

El proceso de inmersión en el personaje exigió a Jackman un nivel inédito de introspección y compromiso. Durante la preparación, el actor exploró fuentes históricas y psicológicas con el objetivo de construir un Robin Hood más humano, expuesto a contradicciones y dilemas internos.

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La transformación interior y los desafíos del antihéroe

La película de Robin Hood exigió a Hugh Jackman una dureza física y emocional marcada por una violencia perturbadora (A24)

Esta labor incluyó sesiones con expertos en comportamiento y largas conversaciones con el director para alinear cada matiz emocional con la narrativa. Jackman confesó que la intensidad de las escenas lo llevó a cuestionar sus propios límites, tanto físicos como mentales, y a repensar lo que significa encarnar a un antihéroe en el cine contemporáneo.

El resultado, según relató, es una interpretación marcada por la honestidad y la vulnerabilidad, donde cada gesto y cada silencio contribuyen a la construcción de un personaje tan complejo como impredecible.

Jackman dijo: “Si no hago otra película nunca más, está bien. Este personaje me llevó a un lugar en el que no había estado nunca. Fue como si algo muy profundo dentro de mí se saciara”.

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Desde Nueva York, en el texto firmado por Marc Tió para Fotogramas, el intérprete también lanzó una advertencia al público antes del estreno: “El arranque de esta película es brutal. Mucho. La violencia es intencionadamente perturbadora y visceral”.

El desgaste físico y emocional del rodaje

Hugh Jackman preparó su Robin Hood con fuentes históricas y psicológicas para construir un personaje más humano y atravesado por contradicciones (Captura de video)

La crudeza de las primeras escenas responde a una decisión artística que busca impactar al espectador desde el primer minuto. El director propuso que la violencia no fuese gratuita, sino el reflejo de una época y de un contexto social sumamente hostil.

Jackman participó activamente en la elaboración de las secuencias más exigentes, investigando técnicas de combate y consultando a especialistas en coreografía de acción. El actor enfatizó que el objetivo era lograr una representación auténtica del dolor y la supervivencia, sin recurrir a artificios o exageraciones.

De este modo, el film se distancia de otras adaptaciones y apuesta por una mirada más cruda y realista, en la que la brutalidad es consecuencia directa del entorno y de las decisiones de los personajes.

Hugh Jackman advirtió que el arranque de la película es brutal y que la violencia fue concebida como perturbadora y visceral (REUTERS/Daniel Cole)

“Nunca estuve más agotado en toda mi vida. Por una vez estuve a punto de rendirme”, explicó. Jackman situó ese desgaste en condiciones: “Era invierno, había barro por todos lados. Creo que un año después todavía queda algo de lodo en alguna parte de mi cuerpo”.

Según el texto, ese comienzo fija el tono de todo lo que viene después. Si resulta duro para el espectador, para el actor lo fue aún más durante la filmación.

Un Robin Hood marcado por la violencia

La conversación también aparta esta versión de las encarnaciones más conocidas del forajido de Sherwood. Aunque el personaje arrastra una larga tradición en el cine, Jackman dijo que no tomó como guía ninguna de esas películas.

Esta versión de Robin Hood se aparta de otras adaptaciones porque Hugh Jackman tomó como referencia Sin perdón y exploró el lado oscuro de un hombre violento (A24)

“No volví a ver ninguna de las otras películas de Robin Hood para prepararme. Ya las conocía”, dijo el actor a Fotogramas. “La que sí tenía en mente era Sin perdón. Esa fue mi referencia”, agregó.

Esa elección desplaza el centro del personaje hacia un terreno moral. El texto sitúa a Robin Hood ante un hombre que se define como monstruo y se mueve dentro de una incursión en el lado oscuro de la humanidad.

Jackman presentó ese enfoque como un reto personal. Según Fotogramas, buscó entrar en la mente de un hombre violento que construyó una coraza por necesidad, pero también por decisión propia.