La hija de Uma Thurman y Ethan Hawke se sinceró y dijo que descubrió tarde la fama de sus padres: “Para mí era normal”

En una charla en Wild Card, la intérprete recordó que en su casa el arte era una actividad frecuente y que tomó conciencia del reconocimiento familiar cuando una compañera se lo señaló en Manhattan

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Maya Hawke contó en el pódcast Wild Card que los rituales familiares y la naturaleza marcaron su infancia y su creatividad (REUTERS/Mario Anzuoni)

La actriz y cantante Maya Hawke reveló en el pódcast Wild Card cómo la “brujería ligera” y los rituales cotidianos influyeron en su infancia, en una conversación sobre familia, creatividad e identidad. La hija de Uma Thurman y Ethan Hawke detalló que vivir entre la naturaleza, los rituales familiares y el arte marcó su manera de entender el mundo y la creatividad en la adultez.

Desde pequeña, Maya Hawke estuvo rodeada de rituales naturales y costumbres que marcaron su vida diaria. Según contó en el pódcast Wild Card, su madre fomentó el amor por la naturaleza, la jardinería y el uso de remedios herbales, como el té de cáscara de ananá para los resfriados o la sopa de ortiga.

La actriz confesó que estas costumbres le parecían “una especie de brujería ligera, gestos pequeños y un amor genuino por la tierra” que sigue presente en su visión artística y personal.

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El arte como herencia familiar

La actriz Maya Hawke dijo que Uma Thurman le transmitió el amor por la jardinería y los remedios herbales en la vida cotidiana (REUTERS/Carlos Osorio)

Durante su intervención en el pódcast Wild Card, la artista afirmó que en su casa el arte era tan cotidiano como cualquier otra actividad familiar. “No sentía que mis padres fueran famosos; para mí era normal que todos hicieran arte por diversión”, comentó.

Relató que solo fue consciente de la fama de sus padres cuando, en sus años en Manhattan, una compañera en el autobús escolar le dijo que debía querer ser estrella de cine porque sus padres lo eran. Antes de ese momento, Maya quería ser veterinaria o agricultora.

La actriz dijo que la creatividad funcionó como refugio y punto de encuentro social, especialmente porque la dislexia dificultó su educación convencional. “Aprendí a memorizar líneas y palabras, y la oralidad se convirtió en un aliado, reforzando en el arte un espacio para expresarme con seguridad y alegría”, rememoró.

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El equilibrio entre arte y vida personal

La hija de Uma Thurman y Ethan Hawke recordó que tomó conciencia de la fama de sus padres durante sus años escolares en Manhattan (REUTERS/Carlos Osorio)

La experiencia de lanzar un álbum permitió a Maya Hawke identificar el tránsito de lo privado a lo público, un proceso que la expone y la hace sentir vulnerable.

En ese sentido, durante su participación en el pódcast Wild Card, la artista abordó el equilibrio entre la creatividad y el autocuidado, y definió su vínculo con el arte: “Para mí, la creatividad se parece a un diario: cada canción es un intento de guardar un momento de cambio”.

La conversación en el pódcast Wild Card abordó también la influencia de su padre en el valor del trabajo, y la artista admitió: “Lo más fácil para herirme es sugerir que no trabajo duro. Siento la necesidad de demostrar esfuerzo y orgullo, sobre todo ante mi papá”.

Además, Hawke señaló que llegó a afrontar largas jornadas seguidas de trabajo, sin descanso, para validarse, una actitud que reconoció estar revisando.

Al referirse a sus inseguridades, explicó que tuvo que “desaprender” la idea de que no era fuerte y dejar atrás el prejuicio de sentirse “loca” por experimentar la vida con intensidad o de manera distinta a sus amigos.

Maya Hawke explicó que la dislexia dificultó su educación convencional y convirtió a la oralidad y al arte en un espacio de expresión (REUTERS/Daniel Cole)

En lo musical, la compositora mencionó el papel de su entorno en afirmar su identidad creativa. Dio crédito especialmente a su esposo, Christian Lee Hutson, por alentarla a confiar en su talento y atreverse a tocar la guitarra en público: “Me recordó que la singularidad es el valor real en el arte”.

La nostalgia por su adolescencia

En los minutos finales del pódcast Wild Card, Maya Hawke reflexionó sobre la nostalgia y la importancia de recuperar fragmentos de aquella “magia” interior que sentía en la adolescencia. Expresó su deseo de mantener viva esa confianza juvenil, que considera herramienta para su vida personal y creativa.

“La tristeza, la ansiedad y la ira son como una paleta, pero la tristeza puede ser una aliada”, expresó.

Impulsada por el recuerdo de aquella fe interna en sí misma que la acompañó a los 19 años, Maya Hawke busca preservar esa chispa a los 27 años y abordarla.