Barry Keoghan, el actor irlandés conocido por sus papeles en Saltburn y The Banshees of Inisherin, sorprendió esta semana al compartir detalles íntimos y escalofriantes sobre su batalla contra las drogas. El tema salió a flote durante el podcast Friends Keep Secrets, conducido por el productor musical Benny Blanco, el comediante Lil Dicky y su esposa Kristin Batalucco.
El actor de 33 años confesó que lleva dos años y medio sobrio, tras haber pasado por tres instancias de rehabilitación.
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Todo comenzó cuando Benny Blanco notó varias cicatrices en los brazos del actor y le preguntó directamente al respecto. Keoghan explicó que una de ellas era producto de una infección bacteriana grave contraída tras de ser herido durante un episodio de psicosis inducida por drogas, justo antes de filmar The Banshees of Inisherin. La infección, conocida como fascitis necrotizante, es una enfermedad bacterian que destruye piel, grasa y tejido muscular, y fue descrita por el propio actor como algo que “casi me mató”.
Pero fue al hablar sobre su adicción en términos más amplios que Keoghan se mostró más vulnerable. El actor creció rodeado de drogas en Summerhill, uno de los barrios más golpeados de Dublín, y cargó desde pequeño con el peso de la adicción de su madre, Debbie, quien falleció a causa de las sustancias cuando Barry tenía apenas 12 años.
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“Mi mamá murió a los 32 por la heroína, mi papá también falleció... Pero la curiosidad de seguir queriendo hacer esto, para mí fue algo que me tomó tres intentos de rehabilitación”, dijo.
“Hubo un cambio repentino, y fue cuando tenía 32, la misma edad que mi mamá. Dije: eso es todo, no lo voy a hacer más”.
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Según relató, ese punto de quiebre fue una sobredosis en Londres, en la que su corazón llegó a detenerse. Con una calma que contrastó con la gravedad del relato, el actor describió lo que vio mientras los médicos intentaban reanimarlo.
“Había una especie de imagen, los campos y el viento, pero había una chica que se alejaba caminando y no miraba hacia atrás. Tenía el cabello rubio, y yo seguía llamándola, y ella seguía caminando, y yo quería ver quién era”.
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La visión continuó con un elemento perturbador: en el lado opuesto de ese campo en color, Keoghan veía un paisaje en blanco y negro, con figuras que lo atacaban.
“Había muchísimos tipos apuñalándome y tratando de empujarme hacia ese lado, y yo me aferraba a ellos, les rogaba que me dejaran quedarme”, dijo.
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En retrospectiva, Keoghan cree que el dolor físico de esa visión era lo que sentía mientras los médicos trabajaban para resucitarlo.
Todo lo sucedido motivó a que el actor también se alejara del alcohol y otras sustancias. Keoghan dijo que beber tampoco es una opción para él. “Me digo a mí mismo que soy alérgico al alcohol, porque mi reacción es consumir cocaína y esa reacción puede matarme”.
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Una polémica en redes
Este fragmento del podcast fue compartido en las redes sociales de Friends Keep Secrets; sin embargo, a muchos internautas les pareció inapropiado el tono de la edición.
El clip fue montado con efectos cómicos, distorsiones de voz y música de ensueño. Cuando Keoghan terminó su historia, Benny Blanco soltó una frase que contrastó con la tensión del momento. “Vaya, salgamos afuera a hablar de algo divertido”, dijo para aligerar el ambiente.
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“La próxima vez, dejemos que la gente tenga su momento de profundidad. La cantidad de personas a las que esto puede ayudar es mucho más importante que el entretenimiento”, criticó un usuario.
“La adicción es una epidemia real. Momentos como este no deberían ser descartados por una risa o por el impacto”, apuntó otro.
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Actualmente, Barry Keoghan tiene importantes proyectos profesionales en camino. El actor interpretará a Ringo Starr en los cuatro biopics de The Beatles que dirigirá Sam Mendes, lo que se considera el papel más importante de su carrera hasta ahora.