El regreso de figuras esenciales del rock clásico como Brian Robertson y The Black Crowes impulsó la mirada sobre el legado musical y la creatividad en el siglo XXI. En entrevista exclusiva con la revista británica Classic Rock, Robertson, junto a los hermanos Robinson, reveló aspectos inéditos de sus trayectorias, su vínculo con otros referentes del género y la gestación de nuevos proyectos como A Pound Of Feathers.
The Black Crowes, cuyos miembros fundadores Chris y Rich Robinson compartieron con Brian Robertson, cómo su experiencia en bandas como la británica Thin Lizzy, Motörhead y Wild Horses, y sus procesos creativos actuales expusieron los desafíos, reconciliaciones y la resiliencia que sostiene su vigencia en el rock.
Como guitarrista solista, Robertson construyó una carrera colaborando con Thin Lizzy y Motörhead, además de trabajar como productor y músico de estudio. Por su parte, los Robinson afianzaron su presencia en la escena estadounidense desde finales de los 80, atravesando separaciones y reencuentros que dieron forma a la dinámica particular de su banda.
Experiencias y legado de Brian Robertson
Robertson rememoró su tiempo en la banda británica Thin Lizzy y la relación cercana con Phil Lynott. Aseguró: “Phil me cuidó mucho. Aunque chocábamos a veces, seguía siendo su hermano pequeño”. Explicó que sus discusiones siempre giraban en torno a la música: “Nunca discutíamos por discutir, siempre era por la música. Teníamos ideas muy claras sobre cómo debía sonar una canción”.
En sus recuerdos, la figura de Phil Lynott y la reputación de Thin Lizzy siguen presentes: “Algunos piensan que teníamos fama de callejeros y conflictivos. En parte es cierto, pero algunos más que otros”, comentó, diferenciando entre mito y realidad cotidiana en la banda.
Al referirse a su paso por la banda británica Motörhead, Robertson destacó la convivencia con estilos diferentes. “No tuve choques con Lemmy. Disfruté mi paso por Motörhead. Su sentido del humor era brillante”, aseguró. Subrayó la libertad creativa y la rapidez, y puntualizó: “Compuse la mayoría de la música de Another Perfect Day en el local de ensayo; Lemmy escribía letras en minutos”.
El trabajo de Robertson cobró renovada atención con el reciente anuncio de reedición de grabaciones de Wild Horses, programada para este año, como detalló en Classic Rock: “Es satisfactorio que la música se aprecie por encima de la vieja fama y pueda llegar a nuevas generaciones”.
Robertson compartió además vivencias personales que marcaron su carácter artístico: anécdotas con Frankie Miller, encuentros con músicos destacados y la reconciliación con antiguos rivales, como Gary Moore. Señaló acerca de los rumores de enemistad: “La prensa creó la rivalidad entre Gary y yo, lo cual es absurdo. Siempre le tuve gran respeto”.
La reinvención de The Black Crowes
En la actualidad, The Black Crowes profundizan en un proceso de renovación y crecimiento personal. “El álbum se siente transformador”, remarcó Rich Robinson sobre A Pound Of Feathers a Classic Rock. Explicó que las canciones surgieron de forma espontánea: “A veces, la música nace de un plan claro, otras simplemente seguimos la inspiración y las piezas toman forma en el momento”.
Chris Robinson añadió: “Escribimos por instinto y según el sentir del momento. Rich traía ideas; yo, cuadernos repletos de títulos y letras. Elegíamos uno y, en ese instante, emergía una canción cruda y emotiva”.
La relación entre los hermanos pasó por períodos difíciles, en los que la comunicación y la confianza se resintieron tras años de distanciamiento. Según Chris: “Madurar es lo más complicado de todo esto”. “Para estar donde estamos, fue necesario crecer y atravesar experiencias duras”. Rich sumó: “Hoy grabamos discos y salimos de gira con otra actitud; disfrutamos más el proceso”.
Esta nueva etapa también se fortalece fuera de la música. Rich explora la pintura y conecta el proceso visual con el musical, mientras Chris alterna lecturas, cine y sesiones como DJ en Los Ángeles. “Todo lo que absorbo alimenta mi estética y mi manera de hacer música”, dijo Chris.
El vínculo familiar se consolida en la gestión diaria de la banda y la vida doméstica. Rich lo resumió: “Charlamos de nuestros hijos, los perros, cocina, nuevas canciones... cosas de hermanos”.
Esta nueva visión de trabajo permitió un clima más armónico, enfocado en la música y no en antiguos conflictos. Él lo afirmó: “No queremos rodearnos de gente que traiga viejas tensiones. Cuidar nuestra relación y escucharnos es esencial”.
Los hermanos abordaron el estado actual del rock y el rol de las bandas veteranas. Chris fue tajante: “No vamos a tener un álbum exitoso multitudinario. Pero sigue habiendo energía y diversión que nos motiva a grabar, sin importar la popularidad”. Rich subrayó: “Para nosotros, un disco es una declaración de principios, un regalo creativo al mundo. Suma elementos nuevos a toda una carrera”.
Ambos destacaron que, pese a los cambios de la industria, la búsqueda de autenticidad permanece como núcleo de la banda. “Desde el principio fuimos un dolor de cabeza, pero siempre hicimos lo que nos dictaba el instinto y hoy valoramos más ese espíritu”, compartieron con Classic Rock.
El resurgimiento de Wild Horses y las enseñanzas del camino creativo
Con el lanzamiento de A Pound Of Feathers previsto para el 13 de marzo de 2026 y la nueva gira mundial junto a la banda estadounidense Guns N’ Roses, los Robinson detallaron que atraviesan una de las etapas más productivas de su trayectoria.
Rich puntualizó: “Estoy muy contento con este disco; Chris y yo siempre nos hemos entendido mejor en el estudio. Ahora, las disputas del pasado quedan a un lado cuando creamos”.
El actual resurgimiento de la banda británica Wild Horses y la consolidación de la nueva etapa de The Black Crowes dejaron ver cómo las crisis y reconciliaciones fueron motor de la continuidad artística para Robertson y los Robinson. La posibilidad de seguir avanzando y compartir ese impulso cotidiano junto a sus compañeros define el presente de estas leyendas del rock.