Después de dejar atrás la rutina de cigarrillos y café, Daniel Radcliffe reconoce que su vida experimentó un cambio radical hacia hábitos más saludables.
“Solía correr todo el día con café y cigarrillos, y luego dejé de fumar. Ahora solo funciono con café todo el día”, relató el actor a WSJ. Magazine.
El protagonista de Harry Potter aseguró que la transformación fue completa: “Hago pesas, circuitos, cardio. No parezco alguien fanático del fitness, pero la verdad, soy bastante intenso con el tema”.
Radcliffe admitió: “Siento que soy el cliché del exalcohólico, o de cualquiera con una personalidad adictiva, que termina volcando esa energía en el gimnasio”.
Actualmente, se despierta temprano debido a su hijo de dos años. “Tengo un hijo pequeño, así que mi cuerpo se acostumbró a despertarse a las 5:30″, explicó.
Y continuó en su declaración: “Mi hijo tiene una luz de noche programada para cambiar de color a las 6:30, y en cuanto se pone amarilla, lo escucho gritar: ‘¡Está amarilla, VEN A BUSCARME!’”.
El artista explicó que el cambio en sus rutinas está vinculado tanto a la paternidad como a una búsqueda de equilibrio tras años marcados por “la manera más fácil de escapar de la autoconciencia”: el consumo de alcohol, como confesó en 2012 al anunciar públicamente su sobriedad.
Daniel Radcliffe indicó que, aunque el público suele ver a “los chicos de Harry Potter como un buen ejemplo de que todo puede salir bien”, hubo un esfuerzo personal intenso.
“La gente piensa que puede estar todo bien, y sí, lo puede estar… pero todos trabajamos mucho en nosotros mismos para que así fuera”, destacó a WSJ. Magazine.
Por otro lado, admitió: “Sinceramente, no querría que mi hijo actuara o se hiciera famoso”.
A lo largo de los años, Radcliffe aprendió a convivir con la exposición mediática. “Hubo momentos en los que fue realmente difícil”, reconoció al ser entrevistado por Business Insider.
No fue una etapa fácil, según contó el actor: “Hubo veces en las que sentí que no lo estaba manejando bien y en las que la fama me resultaba un poco abrumadora, pero después de eso uno crece”.
Cuando la fama llega desde temprana edad, explicó, “la rareza de todo eso se entrelaza tanto con tu vida que ya ni siquiera lo ves como algo extraño”.
Para él, el verdadero reto fue definir qué lo hacía feliz: “Tienes que descubrir qué es realmente importante para ti y apuntar a eso, no a otra cosa”.
Daniel Radcliffe atribuyó a su entorno un papel fundamental: “Siempre tuve mucha buena gente a mi alrededor. Mis padres fueron geniales, pero también los adultos en el set de Harry Potter. La mayoría de los mejores consejos los recibí de miembros del equipo o personas que realmente conocía bien”.
Con la aparición de nuevas versiones de Harry Potter, el intérprete percibe cierto alivio: “Ahora hay varios Harry Potter en el mundo, así que siento que eso ayudará a compartir un poco la carga”.
Radcliffe considera que, aunque la fama le devolviera una imagen distorsionada de sí mismo, le permitió reafirmar su vocación.
“Siempre amé estar en un set, así que solo necesitaba seguir haciendo esto de alguna manera. Puedes ponerme en cualquier cosa y, si estoy en un rodaje, básicamente voy a ser feliz”.
El célebre artista también aprovechó su libertad para elegir proyectos fuera de lo convencional.
Sobre Swiss Army Man, afirmó: “La gente siempre asumió que me tuvieron que convencer porque es muy rara. En realidad, leí el guion y pensé: ‘Esto está genial, es una especie de Beckett raro, fantástico’”.
Durante la saga, Radcliffe señala que aprendió de figuras como Gary Oldman y David Thewlis. “Gary afronta el trabajo con muchísima intensidad. Me enseñó a ir con todo”, recordó.
De Thewlis y Michael Gambon rescató la actitud relajada: “Si estás relajado y a gusto, probablemente seas mucho más interesante de ver”.
La experiencia en Harry Potter también le proporcionó herramientas físicas: “Hice algunas de las acrobacias más locas que haré en mi vida. Soy más capaz físicamente de lo que la gente espera, así que siempre estoy dispuesto a que me tiren por ahí”.
Para Radcliffe, el mayor beneficio profesional fue identificar la libertad que le brindó el éxito temprano. “El mejor negocio que hice fue darme cuenta de la libertad que tienes gracias a ese primer trabajo increíble; no solo por la seguridad financiera, sino también por la visibilidad”, detalló a Business Insider.
“Durante varios años, mi nombre servirá para que se hagan cosas raras que de otro modo no se harían”, añadió.