El documental Paul McCartney: Man on the Run arroja una nueva luz sobre el sufrimiento que atravesó Linda McCartney tras integrarse a la banda Wings junto a su esposo, el músico británico Paul McCartney.
En la producción recientemente estrenada en cines y plataformas digitales, Stella McCartney —diseñadora y una de las hijas del matrimonio— expone el profundo impacto que causaron las críticas públicas a su madre y cómo estas dejaron huella en la familia.
A lo largo de los años posteriores a la separación de The Beatles, Paul McCartney y Linda construyeron una vida familiar deliberadamente alejada del bullicio mediático.
En entrevistas para Life Magazine y Record, el músico describió escenas cotidianas en su casa de Sussex: desde tardes de televisión con sus hijas hasta juegos con su hijo menor, James, en el jardín. “Me gusta la sensación del viento en la cara cuando salgo a correr. A veces James me acompaña, y es una buena excusa para detenerme”, relató McCartney.
El entorno rural, la crianza de animales y el vegetarianismo fueron parte de la rutina que la familia defendió como refugio ante las presiones externas.
De acuerdo con declaraciones recogidas por People, Stella McCartney relata que le resulta difícil evocar esa etapa por el dolor que percibió en su madre. “Lo que ellas, y en especial mi madre, tuvieron que atravesar... Cuando aislaron su voz para ridiculizarla, me rompe el corazón”, expresó la diseñadora.
Asimismo, admitió haber notado que ese rechazo afectó de manera significativa a Linda. “Sé que había dolor allí. Sabía que le dolía”, recordó Stella ante las cámaras del documental.
El ingreso de Linda McCartney a Wings representó un desafío tanto personal como público. Aunque era fotógrafa de oficio y no contaba con formación musical profesional, asumió el papel de tecladista y corista en el grupo.
Según rememora el documental y recoge People, el entorno y una parte del público manifestaban escepticismo sobre su capacidad para tocar e interpretar: “No puede hacer esto, no sabe cantar, no puede tocar el piano, no puede hacer nada. ¿Qué hace esa mujer en la banda? ¿Quién es ella?”, recordó Paul McCartney sobre los cuestionamientos de la época.
A pesar de los constantes ataques, Paul McCartney defendió la participación y el talento de su esposa en el conjunto musical; valoró especialmente el timbre y el estilo único que Linda McCartney aportaba a las canciones, asegurando que le daban un “sonido especial” a la banda.
En el documental, Stella McCartney destaca la resiliencia de su madre ante la adversidad y la hostilidad mediática. Señaló que la forma en que Linda enfrentó esas circunstancias demostró tanto su valentía como su espíritu, aspectos que hoy la familia reconoce y aprecia.
A su vez, el filme recupera declaraciones de la propia Linda McCartney en una entrevista de 1973, donde expresó que no le preocupaban los juicios ajenos sobre su participación en la música.
Según People, la artista afirmó: “No sé cuál es la idea que el público tiene de mí, porque varía mucho. A veces escucho que me entrometo, luego que no destaco lo suficiente, después que no sé tocar. Debo admitirlo: personalmente, no me molesta. Solo porque me casé con Paul, la gente escribe sobre mí, pero no me importa y eso es cierto”.
En la intimidad, Paul y Linda priorizaban lo que el músico definió como “una vida más ordinaria que la de la mayoría”, optando por evitar la ostentación y manteniéndose fieles a una rutina sencilla.
En una entrevista de 1971 para Life Magazine, Paul reconocía: “Prefiero hacer lo que hacía al principio: componer música y disfrutar de la paz con mi familia”. Para él, la estabilidad familiar y la complicidad con Linda fueron claves para superar tanto los desafíos artísticos como los personales surgidos tras la disolución de The Beatles.
El largometraje, dirigido por Morgan Neville, despliega la trayectoria de Paul McCartney tras la etapa con The Beatles, integrando testimonios de Linda, sus hijos Stella, Mary y James, junto con la participación de miembros de Wings y figuras destacadas del ámbito musical como Sean Ono Lennon, Mick Jagger y Chrissie Hynde.
La producción combina relatos personales, imágenes de archivo y entrevistas que profundizan en una época crucial para la familia y el panorama musical.
Según People, la actitud de Linda McCartney frente a la adversidad inspiró en Paul McCartney una renovada fortaleza, determinante en la dirección de sus posteriores proyectos personales y artísticos.