Las redes sociales de Paris Jackson (27) volvieron a ofrecer una ventana poco habitual a su vida privada. Esta semana, la cantante y modelo compartió dos fotografías sencillas y cálidas junto a su madre, Debbie Rowe.
“Recientemente”, fue el epígrafe que colocó la hija de Michael Jackson en las instantáneas que la retrataban sonriente junto a Rowe, de 67 años. La escena emocionó a los seguidores que conocen bien la compleja historia familiar de Paris, quien vivió toda su adolescencia lejos de su madre y recién pudo establecer mayor contacto con ella en la última década.
Una relación fuera del guion tradicional de Hollywood
Paris nació en 1998, fruto del matrimonio entre Michael Jackson y Debbie Rowe, quien trabajaba como enfermera del dermatólogo del cantante. Tras el divorcio en 1999, Rowe cedió la custodia total de sus hijos, y Paris creció principalmente bajo el cuidado de su padre. Esa decisión provocó una ausencia prolongada que la propia Paris ha relatado con franqueza.
“Cuando era realmente, realmente pequeña, mi mamá no existía en mi mundo”, contó en una entrevista con Rolling Stone. Ella recordó que recién empezó a hacerse preguntas al comprender que “un hombre no puede dar a luz a un niño”. En ese mismo testimonio, explicó que fue su hermano quien la llevó a verbalizar la duda: “Tenemos que tener una mamá, ¿no?”.
Tras la muerte de Michael Jackson en 2009, cuando Paris tenía apenas 11 años, ella y sus hermanos se mudaron con su abuela, Katherine Jackson. No hubo una reconciliación inmediata con Rowe. La relación se retomó, lentamente, años después, ya en la adolescencia, y siempre lejos del molde clásico madre-hija.
“Es genial tenerla como amiga”, dijo Paris en Red Table Talk, al describir un vínculo “muy relajado”, basado en afinidades compartidas como el gusto por la música country y folk, e incluso en un parecido físico cada vez más evidente.
Uno de los momentos decisivos en la reconstrucción del lazo llegó en 2016, cuando Debbie Rowe fue diagnosticada con cáncer. Paris estuvo a su lado durante el tratamiento y lo expresó públicamente con un mensaje que marcó un antes y un después: “Soy una luchadora porque ella es una luchadora. Te amo, mamá”, escribió entonces en redes sociales.
Pese a los años de distancia, Paris reiteró que nunca sintió rencor hacia su madre. “Nunca me sentí no amada”, insistió en entrevistas. La actriz y cantante explicó que tuvo una sólida red de apoyo integrada por su abuela, sus tías —entre ellas Janet Jackson— y cuidadores que la sostuvieron tras la pérdida de su padre.
Este 2026, la historia de Michael Jackson llegará al cine en una ambiciosa película biográfica. En paralelo, Paris continúa procesando el peso de ser hija de una de las figuras más importantes de la música. “Creo que él siempre influirá en todo lo que haga de alguna manera, ya sea subconsciente o intencional”, dijo a NME.
Por otro lado, la joven lleva varios meses en conflicto judicial con los coadministradores del patrimonio de Michael Jackson, John Branca y John McClain. De acuerdo con Daily Mail, los ejecutores reclaman alrededor de 115.000 dólares en honorarios legales, mientras que Paris cuestiona la gestión del patrimonio y denuncia “discrepancias preocupantes e irregularidades financieras”.
Un portavoz de la artista declaró al medio británico: “Paris Jackson ha trabajado durante meses para abordar lo que parecen ser irregularidades financieras en la administración del patrimonio de su padre… Paris sigue firme y continuará luchando por la transparencia, la rendición de cuentas y la justicia para su familia”.