Este lunes 23 de febrero, Weston Coppola Cage, hijo del actor Nicolas Cage, acudió a una nueva comparecencia judicial en Los Ángeles. A casi dos años del violento episodio que dio origen a la causa, el proceso sigue abierto bajo un esquema poco habitual: completar un programa de salud mental que podría permitirle evitar la cárcel y que los cargos sean desestimados en 2027.
El caso se remonta al 28 de abril de 2024, cuando Coppola Cage, entonces de 34 años, fue acusado de agredir violentamente a su madre, la actriz Christina Fulton, en el complejo de apartamentos donde él residía en el sur de California. Según relató Fulton ante la Justicia y a la prensa, ese día acudió al lugar tras recibir mensajes urgentes de amigos de su hijo que alertaban sobre su deteriorado estado mental.
“Cuando llegué para ofrecerle apoyo y consolarlo, ya estaba en medio de una furia maníaca”, declaró Fulton en un comunicado posterior al ataque, difundido tras la entrega voluntaria de su hijo. “En cuestión de minutos, fui brutalmente atacada y sufrí heridas graves”, reveló.
Durante una audiencia judicial celebrada en abril de 2025, Fulton describió el episodio con mayor detalle. De acuerdo con lo recogido por Rolling Stone, aseguró que su hijo la “aplastó” y la “asfixió”, y que llegó a introducirle el pulgar en la cuenca del ojo. “El dolor fue insoportable. Mi visión se volvió negra. Estaba perdiendo el conocimiento”, dijo ante el juez. Según su versión, un amigo de Weston intervino, logró apartarlo y evitó un desenlace fatal. “Si no hubiera sido por él, mi familia me habría enterrado y Weston habría ido a prisión”, sostuvo.
Tras el incidente, Weston abandonó el lugar antes de la llegada de la policía. Días más tarde, el 10 de julio de 2024, se entregó voluntariamente a las autoridades y fue procesado por dos delitos graves de agresión. Quedó en libertad bajo fianza tras pagar 150.000 dólares, mientras avanzaba la investigación.
En paralelo, Fulton presentó una demanda civil contra su hijo por agresión, lesiones y daños emocionales. Asimismo, aseguró que el ataque “descarriló” su vida personal y profesional, ya que la obligó a abandonar proyectos laborales. Inicialmente, también demandó a Nicolas Cage por presunta negligencia, pues lo acusó de haber facilitado el comportamiento de su hijo; sin embargo, esa acción contra el actor fue retirada posteriormente.
El punto de inflexión llegó en abril de 2025, cuando un tribunal del condado de Los Ángeles concedió a Weston Coppola Cage el ingreso a un programa de desviación por salud mental por dos años, una alternativa a la prisión prevista en la ley de California para ciertos acusados con trastornos psiquiátricos diagnosticables.
“El señor Cage sufre un trastorno de salud mental elegible. Estoy convencido de que fue un factor significativo en la comisión de los delitos imputados. Es evidente que estaba atravesando un colapso en ese momento”, explicó el juez Enrique Monguia durante la audiencia.
La defensa de Weston solicitó este beneficio con el argumento de que su cliente recibió tratamiento intensivo tras el episodio, que había cambiado de médicos y también una nueva medicación poco antes del ataque. Su abogado aseguró además que el músico se mantenía sobrio desde su arresto.
“No se había sentido tan bien en años. Está en un buen momento mental, a punto de casarse y definitivamente progresando”, dijo el letrado ante el tribunal.
Aunque Christina Fulton manifestó su apoyo a la desviación como alternativa a la cárcel, dejó en claro ante el tribunal que sigue viviendo con miedo. “Nada me preparó para el 28 de abril de 2024, la noche en que mi hijo casi me quita la vida”, declaró durante la audiencia. “He sido demonizada por ser una buena madre. Hoy estoy aquí suplicando una sola cosa: que reciba la ayuda que merece. Por favor, ayuden a mi hijo”.
El proceso judicial continúa bajo supervisión y su desenlace final dependerá de que Weston Coppola Cage cumpla estrictamente con las condiciones impuestas por la Justicia en los próximos dos años.