El récord de 588,3 millones de horas vistas que alcanzó Bon Appétit, majestad durante el segundo semestre de 2025 la ubicó en el tercer lugar global de Netflix por horas visualizadas, solo superada por Merlina (Temporada 2) y Stranger Things 5, según el informe más reciente de la plataforma.
Esta producción surcoreana se ubicó entre las favoritas del público internacional con rapidez: en solo tres semanas superó los 100 millones de horas vistas y logró un pico del 20% de audiencia en tvN, lo que la convirtió en el k-drama más comentado del año en Corea del Sur.
El impacto internacional del título fue inmediato tras su estreno en agosto.
En su primera semana, la serie se posicionó en el segundo lugar entre las producciones de habla no inglesa más vistas y llegó al primer puesto en el Top 10 de distintos países de América Latina.
Los resultados evidencian la capacidad de Studio Dragon para desarrollar historias capaces de cruzar fronteras, una tendencia confirmada tras los éxitos de La gloria y La reina de las lágrimas.
El estudio ya había conseguido lugares destacados en informes anteriores de Netflix, afianzando su prestigio como referente de los k-dramas a nivel mundial.
La trama de Bon Appétit, majestad entrelaza comedia romántica, viajes en el tiempo y alta gastronomía.
En la historia, Lim Yoon-a interpreta a Yeon Ji-young, una chef francesa a punto de liderar un restaurante con tres estrellas Michelin en la Francia contemporánea.
Un eclipse solar y un antiguo texto coreano alteran su destino: es transportada a la dinastía Joseon, donde debe sobrevivir como cocinera real.
Allí, el monarca Lee Heon, interpretado por Lee Chae-min, la somete a las exigencias de un paladar refinado y un carácter implacable.
La introducción de técnicas francesas en la cocina real coreana sorprende a la corte y, en especial, al propio rey, dando inicio a una relación inesperada entre ambos personajes.
El guion, basado en la novela web Surviving as Yeonsangun’s Chef de Park Guk-jae, opta por crear el personaje ficticio de Lee Heon.
Así, la serie toma distancia de la figura real de Yeonsangun, conocido por su crueldad, aunque mantiene en el trasfondo ciertos episodios históricos como las purgas y las disputas palaciegas.
La cocina ocupa un papel central en la serie. El director Jang Tae-yoo diseñó cada secuencia culinaria con precisión de concurso televisivo.
El equipo de producción contó con especialistas en cocina real coreana, chefs occidentales y estilistas de alimentos, y se destinó un asistente de dirección exclusivamente para supervisar la presentación de los platos y asegurar que la audiencia “pudiera saborear con los ojos” cada receta en pantalla.
Además, la preparación de Lim Yoon-a fue exhaustiva, puesto que la actriz asistió tres meses a una academia culinaria, aprendió técnicas avanzadas de corte y manipulación de ingredientes y recibió asesoría directa de un chef profesional durante el rodaje.
En la conferencia de prensa de lanzamiento, compartió que lo que más le atrajo de su personaje fue su espíritu indomable y la capacidad de no rendirse y perseguir sus sueños en un entorno completamente ajeno.
Netflix estrenó dos episodios de Bon Appétit, majestad cada fin de semana hasta el fin de su emisión, manteniendo la expectativa de una audiencia global que sigue la serie por la combinación de historia, fantasía y romance, y por el rigor en la recreación de la gastronomía cortesana coreana.
Studio Dragon anunció la próxima llegada de nuevos originales, como Teach You a Lesson, Notes from the Last Row y Slow, but Intensive, que se sumarán al catálogo de Netflix, mientras que Gold Land será lanzada en Disney+. La tercera temporada de Yumi’s Cells también está en camino.